Nueva York, EFE. El reciente acuerdo para liberalizar el comercio entre los países de la Alianza del Pacífico, que conforman Colombia, Perú, Chile y México, no debe entenderse como una "guerra dentro de Latinoamérica" defendieron en Nueva York los líderes que integran el bloque económico.

"No tenemos que interpretar esto como una guerra dentro de Latinoamérica, cada país tiene el derecho de elegir su camino y nosotros hemos elegido el nuestro", afirmó el mandatario chileno, Sebastián Piñera, durante la presentación de la Alianza ante inversores estadounidenses en un hotel de Nueva York.

Piñera estuvo acompañado por los presidentes de Colombia, Juan Manuel Santos, y de Perú, Ollanta Humala, así como el titular de Economía de México, Ildefonso Guajardo, quien sustituyó al presidente Enrique Peña Nieto, ausente debido a la dramática situación en su país tras el paso de dos ciclones tropicales.

El presidente chileno aseguró que este grupo "no está contra nadie" y que respeta las "diferentes maneras de acercarse al mundo" que hay en Latinoamérica.

Con esas palabras respondió a unas recientes declaraciones del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, quien dijo que la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) tiene una visión diferente a la Alianza del Pacífico, basada en "crear zonas libres, pero de hambre y de pobreza".

"Hay la idea de que existe un conflicto entre el libre comercio y nuestra guerra contra la pobreza y la desigualdad, y estoy en desacuerdo. La Alianza del Pacífico no es la meta, es una manera de alcanzar nuestra meta, que es acabar con el subdesarrollo y con la pobreza", añadió Piñera.

También se pronunció sobre este tema el presidente Santos, quien aseguró que Correa "tiene razón en diferenciar las formas de manejar la economía" en la región y que esto supone iniciar una "competencia sana para ver qué modelo será más exitoso en luchar contra la pobreza y acabar con el hambre".

En este sentido, recordó como ejemplo que Perú ha logrado reducir la pobreza en un 6% en los dos últimos años y que el "progreso social" en los países de la Alianza del Pacífico, que aglutinan a más de 210 millones de personas, ha sido "mucho mejor en el pasado reciente que en otros países".

Los mandatarios defendieron así las medidas que han ido implementando en los alrededor de dos años de trabajo de la Alianza, principalmente el acuerdo alcanzado en agosto pasado para liberalizar el comercio entre los cuatro países en el 92% de los bienes.

El 99% se alcanzará en un plazo de 3 a 7 años y la firma oficial de este pacto se producirá en los próximos cuarenta días, como tarde en noviembre, adelantó Piñera.

Durante este foro, que se celebra en el marco de la Asamblea General de la ONU, se destacó además que la Alianza del Pacífico es un grupo abierto a nuevos miembros que compartan sus mismos "valores y principios", un proceso en el que ya está inmerso Costa Rica y al que espera unirse Panamá.

Ante un público de más de 250 líderes empresariales de Estados Unidos y otros países de todo el mundo, los mandatarios destacaron que este grupo ha conseguido la eliminación de las visas para turistas a México, la integración de sus mercados de valores o la apertura de embajadas conjuntas.

Sin embargo, reconocieron que todavía queda mucho por hacer, como avanzar en la integración energética (un aspecto que dijeron estar estudiando para alcanzar un nuevo acuerdo), del transporte aéreo e incluso sobre el libre tránsito de personas, un tema por el que abogó el presidente Humala.

Impulsada desde abril de 2011, la Alianza del Pacífico comenzó a funcionar formalmente el 1 de noviembre de 2012, y los cuatro países que la constituyen forman un mercado que moviliza el 50% del comercio en América Latina y que representa el 36% del Producto Interior Bruto (PIB) regional.