Queda poco para culminar el año 2013 y la economía venezolana cerrará nuevamente con una tasa de inflación de dos dígitos.

Se espera que el Banco Central de Venezuela publique este miércoles las cifras del Indice de Precios al Consumidor del mes de noviembre. Alrededor de este resultado se han creado expectativas, luego de las acciones de fiscalización ejecutadas por el gobierno hacia los comercios para obligar a abaratar los precios a través del plan de “ofensiva económica” desplegado el pasado mes.

El Ejecutivo ha señalado que la inflación debería registrar un porcentaje negativo, pero analistas advierten que aunque la tasa se haya desacelerado con respecto a octubre, la misma no será sostenible. Resaltan que la caída de los inventarios tanto en el sector de los electrodomésticos como en otros sectores asociados al consumo privado podrían generar igualmente presiones en el indicador.

Una probabilidad de una nueva devaluación a principios de 2014, podría, a su vez, atentar contra los objetivos de estabilizar los precios, según los analistas.

La firma Ecoanalítica considera que la medida de “fijación de precios justos” tomada por el Gobierno, no ayudará a combatir de manera importante la tasa de inflación, ya que los precios hasta ahora ajustados solo afectan el 1,2% de la canasta de consumo.

“Al no haber tomado previsiones a tiempo, el gobierno ha optado por mitigar el problema de la inflación apoyándose en los inventarios del sector privado y ha anunciado rebajas no voluntarias al estilo black friday en mercancías del ramo de electrodomésticos; ha justificado esta acción alegando que a este sector se ha asignado dólares a 6,30 bolívares. Mientras tanto, comienza a arribar al país la oleada de importaciones públicas, que ahora, además de alimentos, incluye rubros como juguetes”, resalta la firma en un informe.

El director de Econométrica, Francisco Ibarra, coincide en que el rubro de los electrodomésticos tiene un peso muy reducido dentro del índice y en la canasta de consumo, ya que la población suele destinar una mayor proporción de su gasto a la compra de alimentos. Al tiempo que la adquisición de productos para el hogar se realiza cada cierto tiempo, es decir, no son periódicos.

“Si la medida tuvo algún impacto, éste será muy bajo y será puntual y a largo plazo esas medidas no reflejan solución alguna, todo lo contrario, agravan el problema. Apunto a que la variación del Inpc seguirá mostrando la tendencia de los últimos meses. A la par a esta situación se va a observar un aumento de la escasez”, dijo.

A juicio del economista Luis Brusco, actualmente en el país están en desarrollo todas las medidas que restringen oferta y aumentan “al máximo” la escasez, sin restringir la liquidez, lo que obviamente trae efectos inflacionarios.

“Para que la inflación en noviembre sea -5% (como lo vaticinó el presidente Nicolás Maduro), el sector equipamiento del hogar debe caer 90% y los grupos restantes no variar de precios. Existe en los actuales momentos una marcada estanflación con escasez elevada y creciente”, acota.

El grupo ODH Consultores resalta en su informe que el aumento de precios es un mal cotidiano al que se enfrentan los venezolanos a diario. “Sin embargo, resulta preocupante que las políticas del gobierno central en esta materia van dirigidas a reprimir la inflación y no a atacar la raíz”.

Cálculos realizados por algunos economistas refieren que la base monetaria en el mercado interno registró un incremento de 50% en apenas seis semanas.

Al respecto, el director de Econometrica, Henkel García, explicó que ese aumento de la base monetaria, puede transformarse a su vez en un alza en la liquidez, lo que se traduce en mayor presión inflacionaria dado que los venezolanos no tienen incentivos para ahorrar en bolívares, y buscan transformar esos recursos en bienes o en dólares.

“El mismo BCV en una nota de prensa acepta que la medida de aumento del encaje es para tratar de disminuir las presiones inflacionarias. Es decir, saben que es un problema significativo, pero no lo están atacando de la forma adecuada”, dijo.

Ibarra resalta que las medidas restringen más la oferta al “acosar” a los sectores que ofertan bienes y servicios. Recuerda además que las políticas fiscal y monetaria no han sido las más acertadas.

“El BCV es un banco central bipolar. Por un lado le entrega financiamiento a Pdvsa y por el otro aumenta el encaje legal. Al BCV no le queda otra que incrementar el encaje porque no puede aumentar más la tasa de interés para el ahorro. Por lo que se generan todos los incentivos para que el alza de los precios continúe con mayor aceleración”, destacó.

Caída del inventario. Ecoanalítica destaca que las últimas medidas podrían conducir a un escenario de mayor escasez en los meses subsiguientes, pues los comerciantes pudieran verse incentivados a reducir el tamaño de sus inventarios para minimizar las pérdidas ante posibles ajustes de precios por debajo de los costos de reposición.

“Lo cierto es que el alza continua de los precios internos ha sido resultado de una multiplicidad de factores, desde devaluaciones del tipo de cambio, indexación de costos, una continua expansión monetaria y, sobre todo, una importante brecha entre la oferta y la demanda de bienes y servicios, que no han sido abordados o atacados de manera correcta por los gobiernos de turno”.

Otro analistas señalan que las presiones inflacionarias han sido consecuencia de un crecimiento económico y de una mayor demanda que no han podido ser compensados con una oferta de 1,4% durante el año.

“En Ecoanalítica estimamos que el 12,9% de la canasta de bienes y servicios que consume el venezolano promedio se encuentra actualmente sometida a un estricto control de precios. A pesar de ello, el país no ha dejado de ubicarse entre los 10 países con mayor inflación desde 2006, de acuerdo con el Banco Mundial”.

El Banco Central informó que la inflación acumulada de enero a octubre alcanza 45,8%, en la cual los precios de los productos sujetos a controles escaló en igual período.

En los primeros 10 meses del año los alimentos y bebidas aumentaron 57,8%, la más alta para un período similar desde 1998.