Buenos Aires: El titular del Banco Central de Argentina, Martín Redrado, dijo que espera que el juez estadounidense Thomas Griesa levante en los próximos días el embargo que pesa sobre cuentas del país sudamericano en la Reserva Federal.

Griesa congeló el martes cuentas de la autoridad monetaria por al menos US$1,7 millones, a pedido de fondos que representan a inversores perjudicados por la multimillonaria cesación de pagos de Argentina en 2001/2002.

"Acabo de dar instrucciones a nuestros abogados en Nueva York para que hagan llegar a la otra parte un texto, y yo espero que sea consensuado en los próximos días y sea presentado al juez lunes o martes de la semana que viene", dijo Redrado a un canal de televisión.

"Soy muy optimista de que se va a descongelar y que el juez va a revertir (la decisión) en los próximos días", agregó.

Redrado explicó que el juez Griesa dispuso el martes "una conciliación obligatoria" entre las partes tras una presentación realizada del día previo por el Banco Central en la que se destaca "la autonomía funcional y la independencia de criterio" de la entidad.

En el juzgado federal de Nueva York que comanda Griesa se concentran las demandas de inversores que tienen en sus manos títulos de deuda argentina que no aceptaron ingresar a la reestructuración que realizó el gobierno en 2005.

El magistrado había decidido embargar las cuentas luego de que la presidenta Cristina Fernández resolviera transferir reservas del Banco Central al Gobierno como garantía para el pago de la deuda soberana, una controvertida medida que desató una crisis política e institucional en el país.

Analistas advirtieron que el conflicto que se desató entre el gobierno y el Banco Central por el uso de reservas podría afectar el canje de bonos previsto para las próximas semanas, aunque el ministro de Economía, Amado Boudou, dijo a Reuters que el canje se realizará en las condiciones previstas.

"El juez Griesa con respecto al canje hizo una manifestación concreta de que él no iba a perjudicar en nada el proceso de reapertura del canje, que lo entendía como una solución para aquellos bonistas que no entraron en el 2005", señaló Hernán Lorenzino, secretario de Finanzas argentino.

Argentina espera lanzar el canje por deuda impaga por 20.000 millones de dólares con el objetivo de normalizar sus relaciones con el mundo financiero, en momentos en que enfrenta una difícil situación fiscal.

Confusión. La medida del juez Griesa desató una confusión en los mercados ya que Lorenzino dijo a periodistas que el magistrado había dado "de baja la medida para que las partes lleguen a un acuerdo".

Pero más tarde, el mismo funcionario indicó a Reuters que sus comentarios habían sido malinterpretados.  "La medida adoptada por Griesa sigue vigente. En este momento lo que rige es un plazo en el cual las partes tienen que presentarle al juez una forma consensuada de operativizar la medida", aclaró.

Un portavoz del Banco Central indicó a Reuters que las cuentas permanecerán congeladas por 48 horas para que las partes presenten pruebas y que la entidad monetaria no está utilizando esas cuentas debido al embargo.

Tras las primeras declaraciones de Lorenzino, los bonos subieron hasta 1,7% y el riesgo país, el indicador de la banca JP Morgan que mide la diferencia de precios entre los títulos públicos de Estados Unidos con sus similares de Argentina, llegó a caer por debajo de los 700 puntos básicos.