Buenos Aires. Argentina comenzó a pagar deuda con dinero de las reservas y ratificó que espera lanzar este mes un canje de deuda impaga, mientras la oposición buscaba sacar del cargo a la presidenta del Banco Central, a la que culpa por la transferencia de los recursos.

La oposición, que había logrado mantener bloqueado hasta este lunes el uso de las reservas internacionales, obtuvo este miércoles mayoría en todas las comisiones del Senado, y adelantó que dedicaría todas sus fuerzas a impugnar el nombramiento de Mercedes Marcó del Pont al frente de la autoridad monetaria.

"Hemos convocado a la comisión de acuerdo (...) Esperamos que venga Marcó del Pont a ejercer su derecho de defensa", dijo el senador Gerardo Morales, líder de la opositora Unión Cívica Radical (UCR).

La funcionaria no acudió al Congreso, se excusó por falta de tiempo y pidió una nueva cita.

"Me gustaría dar la discusión (...) donde sea", dijo la titular del Banco Central en declaraciones televisivas por la noche, cuando sostuvo que el uso de reservas "es absolutamente legal, (y) el directorio (de la entidad) hizo lo único que tenía que hacer, acatar un DNU (decreto de necesidad y urgencia".

Acotó que "hay una situación paradojal. Me cuestionan haber actuado de acuerdo a la ley". Agregó que "las reservas se pueden utilizar para pagar deuda" ya que son "un colchón necesario (...) para asegurar la política económica" de Argentina.

Si la comisión legislativa no aprobara el nombramiento de Marcó del Pont, el pleno del Senado, donde los opositores tienen 37 de las 72 bancas, votaría la cuestión la próxima semana y podría dejar acéfala la jefatura de la autoridad monetaria.

Por los nuevos decretos para el uso de reservas, los bonos argentinos afirmaron sus precios desde este lunes, pero el revés político del oficialismo en el Senado de este miércoles le puso freno y se dispararon órdenes vendedoras.

Opositores, también, presentaron este miércoles a la Justicia pedidos de amparo y nulidad para que no se puedan aplicar los ya consumados decretos de la presidenta Cristina Fernández, que ordenaron transferir al gobierno un total de US$6.569 millones de las reservas del Banco Central.

Estrategia. "Ayer (martes) hemos comenzado a hacer los pagos, había un pago con la Corporación Andina de Fomento, que es un organismo multilateral de crédito. (El pago) se realizó normalmente", dijo el ministro de Economía, Amado Boudou, a una radio local.

Fernández sorprendió este lunes al derogar un decreto que creaba el "Fondo del Bicentenario" con US$6.569 millones de las reservas y lo sustituyó por otros dos, tras lo cual ordenó al Banco Central transferir al Tesoro el mismo monto.

La transferencia de US$4.382 millones el Tesoro permitirá afrontar los pagos a tenedores de deuda soberana en 2010, mientras que otro decreto dispuso destinar US$2.187 millones para cumplir compromisos con organismos multilaterales.

Marcó del Pont dijo que el Banco Central va a salir a comprar los dólares que liquiden los exportadores agropecuarios producto de la cosecha gruesa de granos, a partir de abril, y proyectó que "seguramente para fin de año" la entidad monetaria podrá recuperar las reservas que ahora transfirieron al Tesoro.

La funcionaria dejó entrever en sus declaraciones periodísticas que los fondos transferidos no volverían a las reservas, por más que los decretos en cuestión sean rechazados, al tiempo que adelantó el uso de unos US$100 millones la semana entrante para el pago de deuda comprometida.

La oposición busca que el uso de las reservas sea discutido en el Congreso, en el cual el oficialismo perdió la mayoría en diciembre.

Argentina enfrenta un ajustado financiamiento este año y vencimientos de deuda por unos US$15.500 millones. El país tiene virtualmente cerrado el acceso a los mercados voluntarios de crédito tras una masiva cesación de pagos en 2001/2002.

El gobierno se venía financiando con sus propios recursos, y recurre también a entes estatales superavitarios. Sin embargo, con la crisis global que afectó duramente la actividad en 2009 y un exponencial crecimiento del gasto público, el ahorro presupuestario para hacer frente a obligaciones financieras prácticamente se extinguió.

Mercado complacido. Pese a la cada vez más aguda disputa política, los mercados saludaron originalmente la transferencia de fondos mientras que los diferenciales de la deuda argentina se ajustaron.

"La transferencia en días recientes de (unos) US$6.600 millones de las reservas del Banco Central al Tesoro para pagar deuda con vencimiento este año y el próximo es una señal de una mayor disposición y capacidad para pagar", dijo Eduardo Suárez de RBC Capital Markets.

"Quieren ajustar el diferencial de la deuda argentina para que al gobierno le sea más barato reabrir la propuesta reestructuración", agregó. RBC Capital Markets dijo en un informe que la reapertura del canje de deuda "podría tener lugar dentro de los próximos dos meses".

Sobre esa operación, el ministro Boudou dijo que está en la "última etapa" con la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC por su sigla en inglés) tras la presentación que hizo el gobierno argentino a fines del año pasado para realizar un canje de deuda impaga por US$20.000 millones.

El funcionario reafirmó que la operación de canje se lanzaría este mes.

Argentina registró una oferta de venta de instrumentos de deuda el 16 de diciembre para el canje de títulos incumplidos, remanentes de la reestructuración de 2005.

A finales de enero, la SEC pidió más información al gobierno para avanzar en la aprobación del canje de deuda.