El poder adquisitivo del salario mínimo y de la jubilación mínima se triplicó en los últimos diez años en un importante número de productos, período en el que se rearmó el Consejo del Salario y se establecieron dos ajustes jubilatorios al año.

En 2003, cuando Néstor Kirchner asumió la presidencia de la Nación, el salario mínimo se encontraba en 200 pesos (US$35), y a las pocas semanas pasó a 250 (US$43,6). Del mismo modo, la jubilación mínima que estaba en 150 pesos (US$26), aumentó a 220 (US$38,4).

Entre 2003 y 2013, en términos absolutos, el salario mínimo trepó 16 veces, de 200 pesos a 3.300 (US$576); y la jubilación mínima se multiplicó por 11; de 220 a 2.477 (US$432).

Pero en capacidad adquisitiva, ambos haberes triplicaron su poder de compra en un importante número de productos y servicios.

Así, si en 2003 un asalariado necesitaba de un ingreso mínimo y medio para alquilar un departamento de dos ambientes en Boedo o Flores; en la actualidad, ese gasto le insume tres cuartos de su sueldo.

En tanto, si un jubilado requería más de un haber y medio para afrontar ese mismo alquiler, ahora con menos de la mínima le alcanza.