Buenos Aires. Las estadísticas del Gobierno argentino nunca habían sido tan buenas, de acuerdo a un alto funcionario del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

La mayor parte de los observadores del sector privado acusan al gobierno de manipular los datos, pero en una entrevista reciente con Dow Jones Newswires, Norberto Itzcovich, director técnico del Indec, defendió la veracidad de la información que entrega el organismo.

Itzcovich supervisa alrededor de 600 mediciones estadísticas en el Indec, incluidos los datos empleados para calcular el producto interno bruto, la producción industrial, el turismo y la inflación.

El experto explicó que su trabajo consiste en verificar los criterios para cada una de estas áreas, las que antiguamente utilizaban distintos criterios para recopilar datos. Sin embargo, destacó que el Indec ahora cambió este enfoque y se usan los mismos parámetros para las distintas áreas.

Quizás nunca en la historia del instituto sus datos habían sido tan cuestionados.

Según el experto, la controversia ha existido siempre, aunque en menor medida.

Los estadistas habitualmente cuestionan la metodología oficial, pero en Argentina dicen que el gobierno está entregando intencionalmente datos erróneos para realizar los cálculos.

Según Itzcovich, los datos nunca se habían calculado con tanto sigilo, con lo que niega las acusaciones.

Es difícil encontrar académicos, empresarios, diplomáticos o economistas que digan que los datos del Indec son confiables.

Incluso algunos funcionarios de gobierno confiesan, extraoficialmente, no confiar en los datos.

Aliados, e incluso el banco central, a menudo utilizan maneras alternativas de medir las alzas de precio en lugar de utilizar el índice de precios al consumidor.

Itzcovich dice que los economistas del sector privado no son de confiar porque no publican sus criterios para medir la inflación.