Buenos Aires. La presidenta del Banco Central de Argentina, Mercedes Marcó del Pont, dijo que rechaza las recetas ortodoxas para combatir la inflación, en momentos en que analistas privados señalan que el alza de los precios se está acelerando.

En una conferencia de prensa de la que también participó el ministro de Economía, Amado Boudou, la funcionaria señaló también que el tipo de cambio actual es "competitivo" y que continuará en vigencia el sistema cambiario de flotación administrada.

"Nosotros nos queremos preocupar del tema de la estabilidad de precios pero de una mirada distinta, no de la vieja mirada más ortodoxa, sino de qué es lo que está pasando por el lado de la oferta, donde hoy en la Argentina pueden aparecer las tensiones en materia de precios", dijo Marcó del Pont.

En enero se desató una fuerte disputa entre el entonces presidente del Banco Central, Martín Redrado, y el gobierno por el uso de reservas internacionales para el pago de deuda pública, que terminó con la remoción del funcionario y con la asunción de la economista oficialista Marcó del Pont.

Esta inesperada crisis hizo que aumentara el apetito inversor por posicionarse en dólares, lo que se suma a una creciente presión inflacionaria en el país.

"Lo que uno aspira a transmitir es esta idea de que no va a haber ninguna sorpresa en el mercado de cambios, que se va a seguir manejando la política de tipo de cambio administrado, que el tipo de cambio hoy en la Argentina es competitivo", dijo la funcionaria.

Los funcionarios anunciaron también la conformación del Consejo Coordinador de Políticas Monetarias, Cambiarias y Financieras, que tendrá como eje principal "coordinar las políticas macroeconómicas con las monetarias, financieras y cambiarias", según un comunicado del Ministerio de Economía.

Analistas señalaron que este nuevo consejo podría quitar autonomía al Banco Central.

Canje de deuda. Por su parte, Boudou dijo que el ente regulador bursátil de Estados Unidos (SEC) enviaría entre este jueves y viernes la respuesta a la presentación que había hecho el gobierno argentino el mes pasado para realizar un canje de deuda impaga.

Inicialmente, los funcionarios argentinos estimaban que el canje se lanzaría en enero, pero ahora proyectan que podría iniciarse en marzo.

Argentina registró una oferta de venta de instrumentos de deuda el 16 de diciembre pasado para canjear hasta US$20.000 millones en deuda incumplida, remanente de la reestructuración del 2005 tras su masivo incumplimiento de 2001/2002.

A finales de enero, la SEC pidió más información al gobierno para avanzar en la aprobación.