Atenas/Londres. Los gobiernos del mundo intentaban calmar este viernes a los mercados financieros afectados por temores a que la crisis de deuda de Grecia pueda remecer a otras economías europeas.

Los ministros de finanzas del Grupo de los Siete países más industrializados del mundo (G-7) discutieron la crisis de deuda en una conferencia telefónica, después que directivos de la Reserva Federal estadounidense expresaran su preocupación.

Los líderes de la eurozona también se reunían en una sesión extraordinaria para sellar su compromiso de apoyo politico a la asistencia a Grecia.

El presidente Barack Obama llamó por teléfono a la canciller alemana, Angela Merkel, para respaldar sus esfuerzos de rescate a Grecia.

"Concordamos en la importancia de una sólida respuesta política a los países afectados y una sólida respuesta financiera de la comunidad internacional", sostuvo Obama.

El mandatario estadounidense comentó que las agencias regulatorias de su país están investigando una súbita caída de las bolsas en Wall Street este jueves, la que calificó de "actividad anormal del mercado", y recomendó adoptar las medidas adecuadas.

Señal de compromiso. Obama y Merkel hablaron antes que los líderes de la zona euro comenzaran a llegar a una cumbre extraordinaria en Bruselas, donde pretenden sellar su compromiso político de aprobar un paquete de ayuda a Grecia de la Unión Europea y el Fondo Monetario Internacional por 110.000 millones de euros (US$140.000 millones) en tres años.

Merkel dijo que también se discutirá acelerar las medidas para endurecer la regulación financiera con el fin de prevenir nuevas crisis y que todos los países de la zona euro deben atenerse a las metas fiscales nacionales de deuda y déficit presupuestario.

El Parlamento alemán dio luz verde el viernes a su aporte al rescate, el más grande los socios del bloque. El gabinete italiano dio su aprobación inicial, lo mismo que el español, mientras que el Parlamento holandés y el portugués también lo aceptaron.

Pero en un posible obstáculo al plan de asistencia, cinco académicos alemanes presentaron una acción legal contra el plan de ayuda, reflejando la amplia oposición interna a la medida.

Batalla de gobiernos y mercados. Merkel declaró que los gobiernos estaban enfrascados en una batalla con los mercados financieros, una confrontación que ella y sus colegas estaban decididos a ganar.

En tanto, el comisario de Asuntos Monetarios de la UE, Olli Rehn, comparó la insolvencia griega con la crisis financiera de hace 18 meses.

"La consecuencia fue que el sistema financiero del mundo estaba paralizado de una manera que llevó a la mayor recesión global desde la década de 1930. Las consecuencias de la insolvencia de Grecia serían similares si no peores", comentó Rehn.

El primer ministro francés, Francois Fillon, sostuvo que las medidas para salvar a Grecia "vencerán y pondrán fin a la especulación que ha sido despiadada con ese país" y añadió que no había razón para que los mercados se fueran en contra de los endeudados España y Portugal.

El Banco Central Europeo sostuvo una conferencia telefónica con bancos comerciales el viernes para captar opiniones sobre el estado de los mercados monetarios.

Las tasas de los préstamos interbancarios alcanzaron sus máximos en casi cuatro meses y las bolsas mundiales cotizaban en torno a sus mínimos de tres meses el viernes, pese a un sólido dato de empleo en Estados Unidos.

El euro operaba cerca del piso de un año, afectado por los persistentes temores a la crisis griega.

La volatilidad del mercado podría llevar a China a adoptar más lentamente de lo esperado sus medidas para apreciar al yuan, dijeron estrategas cambiarios.

No hay alternativas al euro. El ministro de Finanzas de Alemania, Wolfgang Schaeuble, dijo al Parlamento germano que la ayuda a Grecia ratificaría el compromiso de posguerra de su país de servir a la paz, 65 años después de su "capítulo más oscuro" en la Segunda Guerra Mundial.

"La moneda europea común, la zona económica europea común fueron lo correcto", agregó. "No hay una alternativa comparable a ellas en el siglo XXI en la época de la globalización. Es por eso que debemos defender la moneda única europea", afirmó.

El Parlamento griego respaldó el jueves el plan de austeridad del Gobierno, pero las caídas de los mercados se aceleraron después de que el Banco Central Europeo dijese que en la reunión del consejo no se trató la recompra de bonos para aplacar la crisis helena.

El costo de asegurar deuda contra la moratoria de empresas con grado de inversión en Europa tocó su mayor nivel en más de un año y se produjo un alza en la prima que los inversionistas demandan para comprar bonos de los Gobiernos de los países de la periferia de la zona euro respecto a los bonos alemanes de referencia.

"El pánico que comenzó de nuevo en los mercados se está aliviando lentamente, pero las cosas se mantienen vulnerables", comentó Patrick Jacq, estratega de tasas de interés de la zona euro en BNP Paribas.

El plan de austeridad fiscal de Grecia de 30.000 millones de euros (US$40.000 millones de dólares) impone años de severas medidas a cambio del paquete de rescate de la UE y el FMI.

Tras las violentas protestas en Atenas del miércoles y jueves, un diario griego elogió la votación del Parlamento al calificarla de "la política de la credibilidad". Pero otro periódico calificó al plan como un "contrato con la muerte lenta".