Ya no es sorpresa ver en las calles de Santiago a las diputadas del Partido Comunista, Camila Vallejo y Karol Cariola, explicando personalmente el proyecto de ley que busca reducir de 45 a 40 horas la jornada laboral en Chile.

Fue en marzo de 2017 cuando las parlamentarias presentaron el proyecto. Sin embargo, el tema no se había discutido sino hasta hace un mes, cuando la comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados decidió aprobar la idea de legislar.

La iniciativa plantea, en concreto, reducir a 40 las horas de trabajo por semana, distribuidas en cinco jornadas, de ocho horas cada una. "¿Por qué planteamos 40 horas? Porque responde a las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el convenio de 1935 que ha sido ratificado por varios países. La mayoría de ellos han propuesto avanzar en esta línea, en función de buscar mejorar la calidad de vida de los trabajadores y las trabajadoras”, dijo a DW la diputada Karol Cariola.

Vallejo y Cariola lideraron movilizaciones estudiantiles de 2011. Tanto Vallejo como Cariola son reconocidas figuras públicas, luego de que lideraran la movilización estudiantil de 2011, que se extendió por meses, durante el primer gobierno de Sebastián Piñera. Hoy, las parlamentarias se vuelven a enfrentar con el mandatario chileno, quien se encuentra en su segundo período. "Cuando los movimientos sociales se expresan y se adelantan a las autoridades políticas, finalmente son las ideas las que se imponen. Nosotros hemos tenido la oportunidad de estar del lado de los estudiantes y de los trabajadores, y por eso estamos en la posición que estamos”, agregó la diputada Cariola.

Mientras que desde el Gobierno -confirmaron fuentes consultadas por DW- no se descarta la presentación de un veto presidencial que le permitiría al presidente rechazar, total o parcialmente, un proyecto de ley aprobado por el Congreso.

El Gobierno chileno, en tanto, tampoco se ha quedado atrás. Y ha sido el propio presidente Piñeraquien ha criticado abiertamente la iniciativa en más de una oportunidad. "Tal como se presenta, el proyecto del Partido Comunista significaría una pérdida de entre 250 mil a 300 empleos”, sentenció recientemente en entrevista con Emol TV.

Paralelamente, su vocera, Cecilia Pérez, ha señalado en la mañana de este lunes (2.09.2019) en el Palacio de Gobierno, que "existe convicción de que este es un proyecto inconstitucional”, argumentando que la medida que proponen las comunistas, tendría un fuerte impacto en el gasto fiscal del país. De hecho, hoy el Ejecutivo dio a conocer un informe de la Dirección de Presupuestos en el que se indica que puede haber un costo de hasta US$ 240 millones, de aprobarse la iniciativa.

Este tema no ha pasado desapercibido entre los chilenos. Las últimas encuestas han dado a conocer que es lo más debatido en Chile, goza de alto conocimiento público y, por sobre todo, de un fuerte respaldo ciudadano, con cerca del 70% de apoyo. En ese contexto, es que el ministro del Trabajo, Nicolás Monckeberg, fue el político designado por el Ejecutivo para liderar la contraofensiva al proyecto de ley y para dar a conocer en detalle la nueva propuesta del Gobierno, en el marco de su reforma laboral.

El proyecto del Gobierno. El Gobierno del presidente Piñera, entendiendo el avance de la propuesta de los comunistas, hizo un giro en su estrategia y presentó el 8 de agosto su propia iniciativa para reducir la jornada laboral.

De esta manera, el nuevo proyecto del oficialismo plantea una reducción a 41 horas semanales, pero de manera gradual, que terminaría por concretarse el 2027. “Nuestro proyecto es mejor, porque permite reducir la jornada de manera gradual y con flexibilidad, como lo han hecho todas las economías desarrolladas. Con esta gradualidad, las pequeñas y medianas empresas (Pymes) pueden adaptarse al nuevo escenario”, defendió ante DW el subsecretario de Trabajo, Fernando Arab.

Debate en el Congreso chileno. Tal como ha sido la tónica en el debate legislativo de este proyecto, la semana pasada causó impacto entre los parlamentarios de todos los sectores políticos, la determinación de la presidenta de la comisión del Trabajo, Gael Yeomans, de someter para hoy a votación el proyecto que busca reducir la jornada laboral, adelantando considerablemente su tramitación.

Y llegado el "día D", como algunos lo llaman, en La Moneda se reunían temprano esta mañana del lunes todos los ministros del Comité Político junto a los presidentes de los partidos oficialistas para definir un discurso común. Lo mismo hacían en de los salones del ex Congreso de Santiago los diputados de oposición para llegar a un acuerdo, previo a la votación de esta tarde.

"Estamos trabajando en conjunto para que esto avance por el bien de los trabajadores y las trabajadoras, en unidad como oposición y entendiendo la realidad particular de las Pymes. En ese sentido, hay pleno acuerdo desde el Partido Comunista hasta la Democracia Cristiana”, confirmó en rueda de prensa Camila Vallejo al término de la cita anunciando, además, una nueva gradualidad del proyecto en cinco años para las pymes.

Hasta el término de esta edición, los parlamentarios de oposición confirmaban su voto para aprobar el proyecto que busca reducir la jornada laboral en Chile. De concretarse, se espera que en tres semanas la iniciativa legislativa sea votada en la Cámara de Diputados y eventualmente en el Senado.

Mientras que desde el Gobierno -confirmaron fuentes consultadas por DW- no se descarta la presentación de un veto presidencial que le permitiría al presidente rechazar, total o parcialmente, un proyecto de ley aprobado por el Congreso.