Buenos Aires. La justicia argentina aceptó tramitar este miércoles una apelación presentada por el gobierno para usar reservas del Banco Central y para destituir al titular de la entidad, en medio de una crisis que siembra dudas sobre un previsto canje de deuda.

Una cámara judicial debe decidir si acepta el pedido del gobierno, luego de que una jueza había prohibido el uso de las reservas y había restituido a su cargo a Martín Redrado, el presidente del Banco Central echado la semana pasada por la gestión de la mandataria Cristina Fernández.

Hasta que la cámara tome una decisión, prevista para el corto plazo, el gobierno no podrá disponer de las reservas y Redrado permanecerá en su cargo.

La tensión institucional se agravó el martes cuando el juez estadounidense Thomas Griesa congeló las cuentas del Banco Central en la Reserva Federal de Estados Unidos, una decisión que derrumbó los bonos argentinos. La medida fue apelada por las autoridades argentinas.

Argentina espera lanzar este mes el canje de deuda impaga por US$20.000 millones, buscando normalizar sus relaciones con el mundo financiero para volver a emitir deuda en momentos en que enfrenta una delicada situación fiscal.

Redrado fue destituido por un decreto presidencial tras demorar el acatamiento a una norma dictada por la presidenta Fernández, ordenando transferir unos US$6.600 millones de las reservas de la autoridad monetaria al Ministerio de Economía.

La demora de Redrado para transferir los fondos, según medios y expertos locales, se produjo también por temores al embargo ahora concretado por el juez Griesa.