México DF. Las monedas de América Latina experimentarían una nueva semana de vaivenes, en medio de un dólar fortalecido y de una mayor inclinación de los inversionistas a instrumentos seguros, mientras analizan las conclusiones de la última reunión del G-7.

La semana pasada, los mercados cambiarios y bursátiles vivieron una racha de inestabilidad entre temores de que pudiera desatarse una nueva crisis financiera en la zona euro, lo que motivó a una reunión de emergencia el fin de semana del Grupo de las Siete naciones industrializadas (G-7).

Los máximos funcionarios de la zona euro buscaron el fin de semana calmar las preocupaciones sobre una profunda crisis presupuestaria que ha inquietado a los mercados financieros y creado dudas sobre el futuro del bloque.

Esta semana, los mercados latinoamericanos tendrán la mira en Europa, sobre todo en noticias sobre la situación fiscal y de deuda de Grecia, España, Portugal e Italia.

"Todo ese conflicto ha comenzado a marcar la pauta de los mercados y Chile no será la excepción", dijo un operador del mercado cambiario en Santiago de Chile.

"Creo que la tendencia para los próximos días está clara: seguiremos muy pegados al comportamiento externo, ya que han comenzado a salir nuevos rumores de que podríamos estar entrando en una nueva crisis", agregó.

El viernes, el peso chileno revirtió una tendencia negativa inicial y cerró con una ganancia de un 1,02 por ciento, a 538,00/538,50, gracias a un buen dato económico local, pero no se ha salvado de las pérdidas que se han extendido por toda América Latina.

El peso chileno ha caído 5,7% frente al dólar en lo que va del año, en contraste con la apreciación de 26,4% de 2009.

México, la segunda mayor economía de América Latina, también será uno de los países más afectados por el reciente fortalecimiento del dólar, dada su estrecha relación comercial con Estados Unidos.

El peso mexicano cayó este viernes a su nivel más débil en 12 semanas, de 13,2075/13,2100 por dólar, y los operadores creen que el tipo de cambio rompió al alza su promedio móvil de 200 días, un nivel técnico clave que podría generar un cambio en la tendencia que ha mantenido en los últimos tres meses.

"El peso está en un sube y baja que da miedo", dijo Pedro Tuesta, economista de la firma 4CAST. "La verdad es que puede ir para cualquier lado", agregó.

Europa en la mira.  El real brasileño se desvalorizó el viernes 0,42%, cotizando a 1,889/1,891 unidades por dólar en el mercado interbancario, ampliando su depreciación semanal.

La moneda brasileña se sumó a las pérdidas regionales por el fortalecimiento del dólar a nivel global y la aversión al riesgo imperante por la preocupación sobre la situación fiscal de Europa.

En caso de que la situación en Europa se agrave, operadores del mercado reconocen que debería haber una resistencia "natural" al rompimiento del nivel de 1,90 reales por dólar.

"Yo no veo 1,90 (reales) como un punto fuerte", dijo Jorge Knauer, gerente de cambio del banco Prosper, en Río de Janeiro.

El peso colombiano perdió el viernes 0,93% a 2.008,4 por dólar, mientras que el sol peruano cayó a su menor nivel en un mes, de 2,867/2,869 unidades por dólar.

En Argentina, el peso continuó en niveles mínimos de casi ocho años en el mercado cambiario informal, donde no interviene el Banco Central, de 3,905/3,91 unidades por dólar.

El peso argentino también se ha visto afectado por temores económicos y políticos locales, que se acrecentaron tras la salida de Martín Redrado de la presidencia del Banco Central por oponerse a la decisión del gobierno de utilizar reservas para pagar deuda pública.

"Las tomas de coberturas en dólares van a seguir por algún tiempo", dijo un operador en Buenos Aires.