Lima, Andina. El presidente del Banco Central de Reserva, Julio Velarde, previó este jueves que no se esperan grandes sobresaltos en el mercado cambiario local la próxima semana, luego de la decisión que pueda adoptar la Reserva Federal de Estados Unidos el 18 de septiembre.

"El mercado asumió que la Fed adoptará la decisión de recortar su estímulo monetario la próxima semana, pero éste puede ser menor a lo esperado, en un contexto en el que las señales de la economía estadounidense no han sido tan positivas", sostuvo.

"En ese sentido, no habrá un gran sobre salto luego de la decisión que adopte la Fed", anticipó.

Velarde indicó que el precio del dólar ha registrado un cambio de tendencia (ha dejado de subir) y ahora se deprecia, pero no se sabe que pueda ocurrir mañana.

"En algún momento se apostó por la depreciación de la moneda local y ahora se apuesta por la apreciación y se revierte la tendencia alcista (del precio del dólar)", anotó.

El presidente del ente emisor apuntó que la presión sobre el precio del dólar antes y ahora proviene básicamente de los inversionistas institucionales locales, pero destacó que el ente emisor redujo las volatilidades cambiaras a través de sus intervenciones en el mercado.

"Hemos evitado volatilidades excesivas, en un contexto en el que el tipo de cambio tenía que elevarse, pues los precios de los metales en promedio son menores que los del año pasado", refirió.

El economista señaló que la recomendación a las personas de a pie es ahorrar en soles, pues es nuestra moneda de circulación nacional.

De otro lado, comentó que todavía se espera terminar este año con una inflación alrededor de tres por ciento, es decir, dentro del rango meta del ente emisor (entre uno y tres por ciento).

Destacó que las expectativas de inflación están ancladas y están dentro del rango, en un contexto en el que los precios del pollo y el pescado (bonito y jurel) se han reducido.

El BCR puso en circulación desde hoy la nueva moneda de un sol alusiva al Arte Textil Paracas, cultura preincaica que se desarrolló en Ica, con una emisión total de diez millones de unidades.

Esta moneda, la décimo cuarta de la Serie Numismática Riqueza y Orgullo del Perú, es de curso legal, por lo que puede ser usada en cualquier transacción económica y circulará de forma simultánea con las actuales monedas de esta denominación.