Tokio. El Banco de Japón flexibilizó el miércoles aún más su política monetaria, como se esperaba, luego de que el gobierno presionara por medidas para superar la deflación, pero la votación dividida sugiere que la junta podría haber tenido dificultades para justificar la decisión.

El banco central, en una votación 5-2, decidió ampliar la escala de un fondo de apoyo que adoptó en diciembre a 20 billones de yenes, desde 10 billones de yenes, y la duración de los préstamos a tasa fija se mantuvo en tres meses.

Los miembros de la junta Tasao Noda y Miyako Suda se opusieron a la medida.

La política sobre la tasa principal se mantuvo en 0,1% por una votación unánime, como muchos esperaban. El banco central también renovó su compromiso de mantener las condiciones monetarias muy flexibles y de hacer su mayor esfuerzo por superar la deflación.

El gobierno, preocupado por el creciente déficit fiscal, ha estado presionando al BOJ para que apoye a la frágil economía, aún cuando la mayoría de otros bancos centrales evalúan retirar las medidas de estímulo que pusieron en vigor durante la crisis mundial.

La curva de rendimiento se empinó y el yen se ha debilitado frente al dólar desde que el reporte de un periódico anteriormente este mes alimentó rumores sobre que el BOJ flexibilizaría su política en marzo.

Bajo presión del gobierno, el BOJ puso en vigor en diciembre una nueva operación de suministro de fondos, que extiende una combinación de préstamos de 3 meses para bancos con un fondo de 10 billones de yenes, con una tasa de interés del 0,1%.