Montevideo. El alza de precios en Uruguay se está estabilizando en niveles razonables y no debería haber más sorpresas con las tasas de interés, según Mario Bergara, presidente del banco central uruguayo.

En los últimos dos años, el organismo ha implementado decididamente medidas para, primero, elevar su tasa de interés clave como vía para evitar la inflación, y, después, bajarla, una vez que el alza de precios comienza a relajarse.

En ambas circunstancias, el alcance de las medidas en ocasiones tomó por sorpresa a los observadores, pero Bergara sostuvo que esos días han terminado.

Los datos de inflación más recientes, publicados el pasado jueves, mostraron que una tasa de de 6,93%, hacia el extremo superior del rango de entre 3% y 7% estipulado por el comité de coordinación macroeconómica, que reúne a funcionarios del Ministerio de Economía y del banco central.

En declaraciones anteriores a la publicación de los datos, Bergara aseveró en una entrevista a Dow Jones Newswires que el banco central había aplicado "lógica de libro de texto" para lidiar con la inflación, que se había disparado sobre 9% a finales de 2008.

Si la inflación llega a 10%, tiene eco inmediato en la economía puesto que se disparan automáticamente los ajustes salariales y mecanismos de indexación similares.

La siguiente reunión del banco tendrá lugar el 26 de marzo. Bergara no precisó si la entidad tomará alguna medida, pero señaló que si hubiera más movimientos de tasas de interés, en su opinión no debieran ser de un alcance significativo.

La economía de Uruguay salvó relativamente intacta de la crisis global, dijo Bergara. Añadió que el sistema bancario es estable y los indicadores no muestran un deterioro significativo, mientras que el desempleo se mantenía en niveles históricamente bajos.

Los economistas ahora esperan un crecimiento del producto interno bruto cercano a 4,2% en el 2010, según la proyección promedio en la más reciente encuesta del banco central.