Berlín, EFE. El fin de la política de dinero barato en los países ricos tiene "profundamente preocupado" al presidente del Banco Mundial (BM), Jim Yong Kim, quien advirtió de los efectos que esto puede provocar en las economías en vías de desarrollo.

El anuncio de la Reserva Federal estadounidense de que reducirá a finales de este año su programa de compra de bonos, que hundió este miércoles las bolsas de Occidente, también puede poner a otros países al borde de un "precipicio" financiero, alertó Kim en un foro en Berlín en el que ha participado además la canciller alemana, Angela Merkel.

"Estoy profundamente preocupado por cómo será el acceso de los países en vías de desarrollo al capital" una vez acaben los estímulos en EE.UU., indicó el presidente del BM en la rueda de prensa final de la undécima edición del Foro Alemán del Banco Mundial.

El principal efecto colateral de la decisión de la Reserva Federal, a juicio de Kim, podría ser un endurecimiento del acceso al crédito en países en crecimiento, lo que podría frenar sensiblemente su desarrollo económico por causas exógenas.

"Un cambio en la política monetaria (de terceros) no debe frenar el crecimiento de los países en desarrollo", razonó.

Por eso, agregó Kim, el BM está preparándose para asegurar que las finanzas de países en Latinoamérica, África y Asia no sufran cuando la Reserva Federal limite sus estímulos y comience a subir de nuevo los tipos de interés en la mayor economía del mundo.

A este respecto, el BM estará listo para aportar la financiación necesaria para que las economías en desarrollo puedan seguir creciendo y no se vean abocadas a un "precipicio" financiero, aseguró Kim.

Ben Bernanke, presidente de la Reserva Federal, anunció ayer que prevé iniciar la retirada de su agresivo programa de estímulo económico a finales de este año y eliminarlo definitivamente a mediados de 2014 debido a la mejora de las perspectivas económicas.

El presidente del BM aprovechó asimismo su intervención en Berlín para pintar un sombrío escenario de sequías, inundaciones y hambrunas si no se ataja el cambio climático en las regiones más proclives a sufrir sus consecuencias -África subsahariana, sur de Asia y sudeste asiático- y se implementan medidas para mitigar sus efectos.

Basándose en el último informe que ha presentado la entidad que preside, Kim afirmó que en dos o tres décadas tendrán lugar "cosas que en la actualidad no nos podemos ni imaginar".

Por eso, exigió "liderazgo" a los países industrializados en la lucha contra el calentamiento global, con el objetivo de que se pueda alcanzar un acuerdo internacional para contener el cambio climático, así como introducir y difundir técnicas sostenibles.

"Tenemos que dejar a nuestros hijos un mundo reconocible", apuntó.

Kim lamentó asimismo, como poco antes había hecho en su intervención la canciller alemana, Angela Merkel, que finalmente no se vayan a poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio (OMD) para 2015, tal y como estaba inicialmente previsto.

Ambos resaltaron los avances logrados en varios capítulos de esta iniciativa multilateral, como la reducción de la pobreza extrema, el acceso a agua potable o la lucha contra ciertas enfermedades.

La canciller aseguró que no se pueden "perder de vista" los OMD y abogó por mirar "más allá" de 2015, para cumplir estos propósitos y plantearse nuevas metas, todas ellas con el concepto transversal de la sostenibilidad.

Los ODM son ocho propósitos en materia de desarrollo humano fijados en el año 2000 y que los 189 países miembros de la ONU acordaron conseguir para el año 2015.

Entre ellos se encuentran el de erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la enseñanza primaria universal, la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer, reducir la mortalidad infantil, mejorar la salud materna, garantizar la conservación del Medio Ambiente y combatir el sida, el paludismo y otras enfermedades.