Bruselas/Atenas. El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, instó el viernes a los estados miembros de la Unión Europea a acordar un paquete de ayuda contingente para Grecia lo antes posible, en un nuevo intento por resolver la crisis financiera de Atenas.

Barroso dijo que los 16 países de la zona euro deberían realizar préstamos bilaterales a Grecia de una manera coordinada, para ayudar a esa nación a enfrentar su déficit presupuestario y a refinanciar su deuda, que se está acercando a 120% del Producto Interno Bruto.

En una medida que pareció diseñada para motivar una pronta acción de los países de la UE, en momentos en que Alemania y Francia se enfrentan sobre la mejor manera de ayudar a Grecia, Barroso dijo que no se podía permitir que la situación se prolongase, por lo que se necesitaban prontas medidas.

"La Comisión Europea está lista para proponer un instrumento de asistencia condicionada para Grecia", dijo el funcionario en un comunicado en Bruselas.

"Este instrumento será constituido por un sistema de préstamos bilaterales coordinados y será compatible con la cláusula de no rescates y con estrictas condiciones", agregó.

Los líderes de la UE discutirán el asunto en una reunión en Bruselas el 25 y 26 de marzo, especialmente después de que Grecia dijera que posiblemente no alcanzaría a cumplir con las reducciones de déficit propuestas si sus costos de endeudamiento seguían siendo elevados.

Atenas señaló también que probablemente tendría que buscar financiamiento del Fondo Monetario Internacional.

El anuncio de Barroso se produce después de los comentarios de Olli Rehn, comisario de Asuntos Económicos y Monetarios de la UE, quien señaló que el bloque de países debía alcanzar "una conclusión específicamente política" sobre la acción coordinada para Grecia "en el curso de la próxima semana".

Barroso fue explícito, al señalar que no se podía permitir que la situación de Grecia se mantuviera sin control y que los países miembros de la UE, específicamente la zona euro, debían trabajar juntos rápidamente.

"Nuestro objetivo es un instrumento diseñado dentro de las condiciones y manejo de la zona euro, establecido por la zona euro y sus instituciones", afirmó.

"Insto a todos loa países miembros a acordar lo más pronto posible este instrumento (...) creemos que no podemos seguir prolongando más la situación actual".

Barroso dijo que la creación de este mecanismo de ayuda no implicaba su activación inmediata y no entregó detalles sobre si el FMI contribuiría en el plan.

Incertidumbre en el mercado. A pesar de las manifestaciones verbales de apoyo de la UE, los inversionistas temen que pueda ser imposible construir una red de seguridad financiera para los países más endeudados de la zona euro, en gran medida por la renuencia de Alemania.

Las dudas del mercado sobre un plan de rescate llevaron al euro a un mínimo de una semana el viernes, mientras que la prima que demandan los inversionistas para comprar bonos griegos mantuvo su alza.

Una fuente del gobierno francés dijo el viernes que la prioridad de París era encontrar una solución europea a la crisis financiera de Grecia, añadiendo que las conversaciones de un préstamo del Fondo Monetario Internacional eran prematuras.

Pero Berlín dijo que no descartaba la ayuda del FMI, moderando su oposición a cualquier tipo de solución para los problemas de Atenas por fuera de la familia europea.

"En este momento, en el que no se han tomado decisiones y no está por tomarse ninguna, el gobierno no ha excluido la ayuda del FMI. Cada país puede decidir por su cuenta si debe pedir ayuda al FMI", dijo el portavoz del gobierno, Ulrich Wilhelm.

Diplomáticos de la UE señalan que este ablandamiento refleja las presiones políticas y legales internas contra un rescate de parte de la zona euro, aunque el portavoz del ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeuble, dijo que la autoridad era reacia a la ayuda del FMI.

La canciller alemana, Angela Merkel, que enfrenta una pública oposición a rescatar a Grecia antes de una crucial elección regional en mayo, ha adoptado la línea más dura contra un acuerdo de asistencia.

Con todo, el bloque de países se encuentra dividido en este tema. Mientras que Holanda e Italia han dicho que el FMI no debería descartarse del todo, líderes de Francia, los ministros de Finanzas del Eurogrupo y el Banco Central Europeo han dicho que esto sería un duro golpe para la unión económica y monetaria.

Préstamo usurero. El primer ministro griego, George Papandreou, llamó a los sindicatos de trabajadores, que han realizado protestas callejeras contra las medidas de austeridad del gobierno, a respaldar sus esfuerzos para salir de la crisis.

"Con completa honestidad hacia el pueblo griego, hablamos sobre el punto al que hemos llegado -estamos a un paso de ser incapaces de obtener financiamiento", dijo Papandreou al sindicato más grande del país, GSEE.

"Debemos evitar pagar intereses usureros durante décadas, condenando al país a una profunda recesión", afirmó.

La prima que los inversores demandan para comprar bonos del gobierno griego a 10 años por sobre los bonos alemanes de referencia continuaba subiendo el viernes, ya que el diferencial de rendimiento se amplió hasta los 333 puntos básicos, desde los 318 del jueves.

Economistas dicen que estas tasas profundizan los problemas de Grecia en su intento por recaudar recursos por 53.000 millones de euros (US$72.400 millones), 20.000 millones de los cuales debe refinanciar entre el 20 de abril y mayo.

Papandreou sostuvo el jueves que deseaba que en la próxima cumbre se adoptara una decisión sobre el plan de ayuda financiera si era necesario y agregó que un mecanismo visible de la UE podría obligar a los mercados a bajar las tasas y haría innecesario que Grecia recurra al FMI.

Atenas pretende reducir su déficit fiscal en cuatro puntos porcentuales a 8,7% del Producto Interno Bruto (PIB) este año, aunque su economía podría contraerse 2%, según las proyecciones del banco central.