Berlín. El Banco Central Europeo (BCE) podría empezar a dejar su fase de política monetaria flexible a partir de julio, dijo el miembro del Consejo Ejecutivo de la entidad Juergen Stark, citado el sábado por la revista alemana WirtschaftsWoche.

"A comienzos de julio los bancos de la zona euro deben regresar los 442.000 millones de euros que el BCE les prestó por un año", dijo. "Eso sería un posible inicio para la salida gradual, a través del cual facilitaremos la transición", agregó.

La forma en que se desarrolle este proceso dependería tanto de la recuperación económica como de los flujos de dinero que se generen, afirmó Stark.

"La crisis global aún no ha terminado, por el contrario, estamos aún en la mitad de una nueva etapa clave", señaló, destacando que "todavía no superamos el riesgo de que los bancos puedan dejar de confiar unos en otros y no se presten dinero".

La principal tasa de interés del BCE, con sede en Fráncfort, actualmente se ubica en un mínimo récord de un 1%.