Washington, EFE. El calendario propuesto por la Reserva Federal (Fed) para reducir sus compras de bonos del Tesoro no es algo inamovible y depende de la evolución económica, según indicó el presidente del banco central estadounidense, Ben Bernanke.

"Dado que nuestras compras de activos dependen de acontecimientos económicos y financieros, de ninguna manera están sujetos a un curso fijo", señaló Bernanke ante el Comité de Servicios Financieros de la Cámara de Representantes, en una de sus comparecencias semestrales.

Según el texto de su discurso, facilitado previamente a la prensa, Bernanke reiteró su posición expresada a mediados de junio según la cual la Reserva Federal cree que será adecuado moderar el ritmo de compras "en los meses próximos de este año" y terminarlas "alrededor de mediados del año próximo".

La Fed inició en el otoño pasado un programa de estímulo económico mediante la adquisición de unos US$85.000 millones mensuales en bonos del Tesoro.

Si las condiciones económicas mejoraran más rápido que lo esperado el ritmo de compra de activos podría "reducirse un poco más rápidamente", señaló Bernanke.

Pero si el panorama se tornara relativamente menos favorable "el ritmo actual de compras podría mantenerse por más tiempo", añadió.

Bernanke consideró que la economía de Estados Unidos, cuatro años después de terminada la recesión más profunda y prolongada en casi ocho décadas, continua siendo vulnerable y existe el riesgo de que la falta de acuerdo en el Congreso sobre el límite del endeudamiento pueda dañar la reactivación.

"Con un índice de desempleo que sigue siendo alto y disminuye sólo gradualmente, y una inflación que está por debajo del objetivo de más largo plazo de la Reserva, la política monetaria altamente acomodaticia seguirá siendo adecuada por el futuro próximo", señala Bernanke.