Singapur. Las bolsas asiáticas retrocedieron este miércoles, a medida que los inversores se alejaban del riesgo por los temores sobre los problemas de deuda en la eurozona, pese al paquete de rescate de un billón de dólares.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cedía más de 0,4%, un día después de retroceder más de 1%, luego de las pérdidas modestas registradas en Wall Street.

Las acciones surcoreanas bajaron poco más de 0,4%, reaccionando con escasa fuerza a la esperada decisión del Banco de Corea de mantener fijas sus tasas de interés, mientras que Samsung Life Insurance recortó ganancias en su debut.

"El sentimiento es mayormente de cautela en este momento, ya que la preocupación por los problemas de deuda en el sur de Europa todavía persisten. Podría pasar algo de tiempo antes de que los inversores se sientan impulsados a comprar de nuevo", dijo Kim Young-june, un analista de mercado en SK Securities.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio perdió 0,2%, revirtiendo ganancias tempranas, debido a que los inversores extranjeros siguieron vendiendo acciones por temor a que el paquete para la eurozona no resolverá los problemas de deuda a largo plazo de la región.

"Desde el comienzo de mes, los extranjeros han estado vendiendo acciones japonesas, en parte porque el mercado nipón estuvo cerrado por feriados y las plazas extranjeras cayeron durante ese tiempo, y en parte porque empeoró la crisis de deuda griega", dijo Hideyuki Ishiguro, estratega de Okasan Securities.

"En este punto, no creo que mucho de ese dinero esté fluyendo a otros mercados bursátiles asiáticos. Probablemente vaya a bonos del Tesoro estadounidense y al oro, como parte de una salida desde los activos de riesgo", agregó Ishiguro.

Los índices referenciales de Hong Kong y Shanghái subieron alrededor de 0,3%, y el índice australiano avanzó 0,6% gracias a que el presupuesto federal impulsó los papeles de los bancos.

El lunes, el índice MSCI trepó 3,6% -su mayor avance porcentual en un día desde mayo del 2009- impulsado por la esperanza de que el rescate evitaría que la crisis griega se expanda a otros países de la eurozona, posiblemente gatillando otra crisis de crédito global.