Singapur. Los mercados bursátiles de Asia cayeron este viernes en medio de temores relacionados con la eurozona, y el empeoramiento de la volatilidad de los mercados llevó a los inversores a vender acciones y mantener el efectivo hasta que vuelva la calma.

El desarrollo de las operaciones era irregular en los mercados de divisas, pues el euro rebotó contra el dólar por coberturas de posiciones cortar y el dólar australiano se recuperó desde mínimos de 10 meses por rumores sobre una intervención del banco central.

"Los inversores están optando por tener sus fondos en efectivo, lo que se puede ver en operaciones como las de ayer, cuando los inversores incluso vendían oro", dijo Masaru Hamasaki, estratega de Toyota Asset Management.

"Hay incertidumbre sobre la extensión de las consecuencias de la crisis, como si terminará llevando a una suspensión en las operaciones financieras como luego del colapso de Lehman", agregó.

En operaciones en Asia, el euro se estabilizaba en torno a 1,2510 dólares, nivel similar al de cierre en Nueva York, luego de trepar hasta 1% a 1,2610 dólares. En lo que va del año, sin embargo, el euro acumula un descenso de 12%  contra el dólar.

Pese al último rebote, el sentimiento hacia la moneda europea sigue siendo decididamente negativo, y los inversores están preocupados acerca de lo que parece una falta de unidad entre los líderes de la zona euro para enfrentar la crisis.

Mayor caída semanal en un año. El índice Nikkei de la bolsa de Tokio registró su mayor caída semanal en más de un año ante el intento de los inversores de reducir sus posiciones en activos de riesgo por el temor a la desunión entre los líderes de la zona euro.

En la semana, el Nikkei perdió 6,5%, su mayor descenso semanal desde enero del 2009.

El índice Nikkei cerró con una baja de 245,77 puntos, o 2,45%, y terminó en 9.784,54, su menor nivel en cinco meses.

Las acciones estadounidenses se hundieron alrededor de 4% este jueves por crecientes temores a que los esfuerzos de la eurozona para controlar la crisis de deuda soberana no rendirán frutos, poniendo en peligro la recuperación económica global.