Sydney. El asediado euro se mantenía el viernes apenas por encima de un importante nivel de soporte a 1,25 dólares en momentos en que la inquietud sobre los problemas de deuda en Europa afecta a los mercados, golpeando a las acciones y llevando al oro cerca de máximos históricos.

Los declives en las bolsas en Asia muestran que muchos inversores no están listos para volver a poner dinero en los activos de riesgo, con el rebote de esta semana en las bolsas regionales recuperando menos de la mitad de las pérdidas sufridas la semana pasada.

En lugar de apostar por el riesgo, los inversores acudieron a activos más seguros como el dólar, el oro, los bonos y los mercados de dinero, temiendo que los problemas de deuda de Europa podrían apagar la recuperación de la economía mundial.

"El amor por el euro es casi inexistente en este momento", dijo Adam Carr, un economista de ICAP en Sidney. "No sé si hay un catalizador a corto plazo para cambiar la dirección del euro", agregó.

Las dudas respecto a si las naciones europeas podrán mejorar la situación de sus finanzas públicas y el temor a que el débil crecimiento de la región podría sufrir aún más si las medidas de austeridad son exitosas mantenían al euro bajo presión, justo por encima de su mínimo en 14 meses a 1,2510 dólares.

A LAS 0830 GMT el euro se negociaba a 1,2515 dólares por unidad, con una escasa variación de los niveles vistos más temprano en Nueva York. Se ha mencionado que algunos inversores estaban tratando de apoyarlo en torno a esos niveles para proteger sus intereses ante opciones fijadas a 1,25 dólares.

Pero algunos operadores dijeron que podría caer adicionalmente si pasa por debajo de los 1,25 dólares, ya que esto desencadenaría las ventas para detener pérdidas de los inversores que apostaron por un rebote.

Menos de una semana después de que autoridades europeas y el Fondo Monetario Internacional (FMI) trataron de calmar a los mercados con un plan de emergencia de un billón de dólares, el euro ha vuelto a retroceder a niveles vistos antes de que el paquete fuera anunciado, y las bolsas han vuelto a retroceder.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cedía 0,86%.

En la semana el referencial acumula un avance de 3,6%, gracias a un breve período de optimismo el lunes luego de darse a conocer el paquete de rescate.

Pero el índice ha recuperado menos de la mitad de su declive de la semana pasada, de 8,4%, su mayor caída semanal desde el colapso de Lehman Brothers en septiembre de 2008.

En Japón, el índice Nikkei de la bolsa de Tokio bajó 1,5%, arrastrado por un derrumbe de  6,7% del gigante electrónico Sony Corp luego de que éste pronosticó ganancias que no son tan sólidas como algunos esperaban.

Las pérdidas en las acciones japonesas se vieron exacerbadas por las preocupaciones de que un yen firme reduciría los ingresos de los exportadores. Los inversores suelen comprar yenes en momentos de incertidumbre para usarlo como refugio.

El pesimismo también resurgió en China, donde el índice compuesto de Shanghái cayó 0,5% luego de una inusual sesión que concluyó con ganancias el jueves.

Los mercados asiáticos también están bajo presión por las pérdidas en Wall Street, donde los comentarios pesimistas del gigante tecnológico Cisco Systems Inc y el minorista Kohl's Corp arrojaron dudas sobre la fortaleza de la recuperación económica estadounidense.

Los temores a que China podría aplicar con demasiada brusquedad los frenos de la economía mediante una agresiva política de ajuste monetario han cobrado un fuerte precio en las acciones en Shanghái y Hong Kong este año.

La bolsa de Shanghái ha tenido el peor desempeño de Asia en lo que va del año, desplomándose 18%, lo que supera un declive de 2,6% en el índice MSCI de acciones asiáticas excluyendo a Japón.

El petróleo estadounidense cedía 1,21%, a US$73,50 el barril, golpeado por la suposición de que una desaceleración en Europa reduciría la demanda energética.

El oro se cotizaba a 1.235,90 dólares la onza, luego de tocar un máximo histórico de US$1.248,15 este miércoles gracias a que los inversores buscan un refugio ante la incertidumbre en la eurozona.