Río de Janeiro. Brasil acumuló entre enero y noviembre de este año un déficit de US$89 millones en su balanza comercial, el peor saldo para ese período en los últimos trece años, informó el gobierno.

Brasil no registraba un saldo negativo tan elevado para ese período desde el medido entre enero y noviembre de 2000, cuando el déficit fue de US$519 millones.

Las importaciones sumaron US$221.422 millones en los once primeros meses de 2013 y superaron a las exportaciones por US$221.333 millones en el mismo período, según el informe divulgado por el Ministerio de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior.

El promedio diario de las exportaciones en los once primeros meses de este año bajó un 1,2% frente al mismo período de 2012 debido a que la crisis internacional redujo la demanda por productos brasileños.

El ministerio también atribuyó la bajada de las exportaciones este año a la paralización para mantenimiento de algunas plataformas petroleras, que provocaron una caída en los embarques de crudo al exterior.

Además de la caída de las ventas externas, el déficit comercial también creció por una subida del 7,1% en el promedio diario de las importaciones en lo que va del año.

Según el ministerio, pese al aumento del déficit en lo que va del año, Brasil registró en noviembre un superávit comercial de US$1.740 millones, producto de exportaciones por US$20.862 millones e importaciones por US$19.122 millones.

El saldo positivo de noviembre fue el tercer mejor registro mensual este año, tan sólo superado por el de junio (US$2.308 millones) y por el de septiembre (US$2.145 millones).

Las ventas externas en noviembre fueron un 1,9% superiores a las del mismo mes del año pasado, pero las compras saltaron un 7,5% en la misma comparación.

Pese a que el país acumula déficit hasta noviembre, tanto el Banco Central como los economistas del mercado financiero prevén que Brasil terminará este año con un superávit en su balanza comercial de unos US$1.300 millones.

En caso de que se cumpla ese pronóstico, Brasil registrará en 2013 un superávit muy inferior al de 2012 (US$19.430 millones), que ya había sido el peor resultado en los últimos diez años.