Sao Paulo. Una nueva ola de compras de dólares por parte del Banco Central de Brasil como del Tesoro para contener el avance de la moneda local podría finalmente provocar el efecto adverso, al crear un mercado garantizado para vendedores de dólares que seguiría fortaleciendo al real.

El Banco Central compró dólares en forma agresiva el año pasado para tratar de detener la apreciación del real, ante la enorme entrada de dinero de inversores extranjeros que tomaban préstamos en el exterior a tasas de interés cercanas a cero para comprar activos brasileños de mayor rendimiento.

El gobierno, que en octubre instauró un impuesto de 2% sobre el capital extranjero invertido en acciones e instrumentos de renta fija para contener la apreciación del real, ha dicho que podría ampliar las compras de dólares del fondo soberano del Tesoro.

"No es mucho dinero (entrando) como para que el Banco Central y el fondo soberano actúen", dijo Sidnei Nehme, director ejecutivo de la correduría NGO.

Si ambas entidades salieran a comprar dólares en vez de que sólo siga haciéndolo el Banco Central "enlodarían las aguas", según Nehme.

El real, que el martes cerró en 1,746/1,748 unidades por dólar en el mercado interbancario, se apreció 34% ante la moneda estadounidense el año pasado.

Una mayor valorización del real golpearía a los ya angustiados exportadores y podría llevar a una espiral de intervenciones del Gobierno.

El Banco Central compró US$27.400 millones en el mercado de cambios a la vista entre mayo y diciembre. El flujo neto que entró a Brasil en el 2009 sumó US$28.700 millones.

El secretario del Tesoro brasileño, Arno Augustin, dijo a Reuters la semana pasada que el gobierno no pondrá un techo a las compras de dólares del fondo de riqueza soberana, que fue creado en 2008 y que actualmente está avaluado en 16.300 millones de reales (US$9.300 millones).

Comprador garantizado.  Sin embargo, los analistas se cuestionan si es necesaria una mayor intervención gubernamental.

Estiman que el flujo de dólares debería disminuir este año en la medida en que los inversores miran hacia otros mercados del mundo y aumentan las importaciones brasileñas, reduciendo la presión sobre el real.

"Las compras del Banco Central ya son suficientes para absorber todo el flujo", afirmó André Sacconato, economista de la consultoría Tendencias.

La percepción de un comprador garantizado representado por el Gobierno podría dar a los bancos un incentivo para vender más dólares en el mercado local, aumentando la oferta interno de divisas estadounidenses y debilitándola de ese modo ante el real.

Las expectativas de una mayor debilidad del dólar podrían reforzar el ciclo.

"Entonces el real se fortalecerá, porque los bancos seguirán vendiendo (dólares)", dijo Nehme, quien proyecta un flujo neto de ingresos externos a la economía de alrededor de US$14.000 millones en 2010.

Pero aún no está clara la política de las autoridades brasileñas sobre ventas de dólares, dijo José Francisco de Lima Goncalves, economista jefe del banco Fator en Sao Paulo.

El Banco Central, sostuvo, ha dejado entrever que seguirá comprando los dólares que entren a Brasil. El Tesoro no, lo que ha sembrado dudas respecto a las intenciones del gobierno. "No es 'voy a comprar lo que entre'", explicó Goncalves. "Es 'quizás voy a comprar'", completó.

Pese a las dudas sobre la efectividad de la intervención a largo plazo, la posibilidad de que se tomen medidas ha ayudado a mantener al real a raya en las últimas semanas.

El real se ha alejado de los niveles de 1,7 unidades por dólar con que cerró el año pasado, en parte debido a la incertidumbre del mercado sobre la política de intervención gubernamental, dijeron analistas.

El gobierno podría usar el fondo soberano como un recordatorio al mercado de que no puede gozar con una tendencia en un sólo sentido. "A veces, es suficiente que el mercado sepa que hay un instrumento allá afuera para contener la volatilidad excesiva", dijo Augustin a Reuters en una entrevista la semana pasada.