El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, revisó sus previsiones de crecimiento para la economía del país y las situó ahora en 2,5%, frente al 3,5% que barajaba hasta el mes pasado.

"Mi expectativa es que (el crecimiento económico) sea del 2,5 %" este año, declaró el ministro en una entrevista con el canal de televisión Globonews.

Mantega explicó que Brasil "está exportando menos, porque hay una crisis global y los mercados internacionales están parados", lo cual ha afectado las previsiones de crecimiento que manejaban a inicios de 2013, que eran de un 4% y fueron recortadas a mediados de año al 3,5 %.

Según el ministro, no alcanzar las tasas previstas no supone un fracaso.

"El Gobierno establece metas y persigue esas metas, pero poder alcanzarlas depende de muchos factores", indicó Mantega, quien citó entre ellos la actividad del sector privado, del que dijo que debe "ser más ambicioso".

Mantega también admitió que Brasil enfrenta ahora "dificultades con el cambio" debido a una fuerte depreciación del real, que desde enero pasado ha llegado casi al 20 %, lo cual podría presionar la tasa de inflación.

No obstante, manifestó confianza en que la depreciación de la moneda nacional puede ser revertida, de manera que se impida un mayor impacto sobre los precios de los artículos que dependen de componentes importados y se encarecen junto con el dólar.

"Hasta ahora no hemos detectado un efecto sobre la inflación. No digo que no pueda ocurrir, pero hasta ahora no ha pasado", afirmó.

Sobre el cambio, aseguró también que el Gobierno tiene diversas herramientas para apuntalar a la moneda nacional y garantizó que las autoridades monetarias permanecen "vigilantes" ante los movimientos del mercado de divisas.

Precisamente hoy, el Banco Central de Brasil informó que, hasta fin de año, se propone intervenir cuatro veces por semana en el mercado de divisas para controlar la depreciación del real.

En una nota oficial, la institución indicó que ofertará hasta 500 millones de dólares por día en el mercado de futuros entre lunes y jueves y que los viernes puede intervenir mediante otros mecanismos.

Según el Banco Central, las intervenciones en el mercado de divisas persiguen "mantener la liquidez" y proveer a los agentes financieros de la debida "cobertura cambiaria".

De acuerdo a cálculos del mercado financiero, desde enero pasado el Banco Central ha inyectado cerca de 40.000 millones de dólares en su empeño por evitar una mayor depreciación del real.