Río de Janeiro.- La inflación en Brasil en junio pasado fue de 0,01%, la menor de este año y la más baja para el mes desde la deflación del 0,23% en junio de 2017, informó hoy el estatal Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE).

De acuerdo con el reporte, la inflación acumulada en el año hasta junio anterior fue del 2,23%, mientras que en los últimos 12 meses alcanzó el 3,37%, el nivel más bajo en la comparación desde mayo de 2018 (2,86%).

El IBGE atribuyó el resultado casi nulo de la inflación en junio al descenso de los precios en alimentos y bebidas, además de transportes, que juntos responden a cerca del 43% de los gastos de las familias brasileñas.

En este último rubro de transportes impactó a su vez el descenso en el precio de la gasolina con menos 2,04%, mientras que en alimentos destacó la caída en los precios de frutas con menos 6,14% y frijol con menos 14,8%.

El segmento de alimentos y bebidas registró una deflación del 0,25%, mientras que el de transportes tuvo una contracción en sus precios del 0,31%.

En este último rubro de transportes impactó a su vez el descenso en el precio de la gasolina con menos 2,04%, mientras que en alimentos destacó la caída en los precios de frutas con menos 6,14% y frijol con menos 14,8%.

Por el contrario, el aumento del 0,64% en los gastos de salud y cuidados personales evitó que Brasil tuviera una deflación en junio, según el IBGE.

El gobierno brasileño fijó para este año una meta de inflación del 4,25%, con un margen de tolerancia de 1,5 puntos, lo que permite que la cifra se sitúe entre el 2,75 y el 5,75%. En 2018, Brasil registró una inflación del 3,75%, con lo que superó el 2,95% de 2017, el menor resultado en 19 años. Para 2019, el mercado financiero brasileño proyecta un aumento en los precios del 3,8%.