Singapur. Las acciones en Asia cayeron por noveno día consecutivo, por el temor de que los renovados esfuerzos de China para controlar el auge en el crédito podrían dificultar la recuperación de la economía global.

Los inversores están cautelosos de cara a la conclusión de una reunión de dos días de la Reserva Federal de Estados Unidos, que se espera no produzca demasiado en términos de un cambio en sus políticas a corto plazo.

Pero los mercados revisarán cuidadosamente el comunicado de la Fed después de la cita, en busca de pistas sobre cuanto tiempo más dejará las tasas de interés ultra bajas y la políticas de dinero fácil que ha implementado, y en busca de actualizaciones sobre la salud de la economía estadounidense.

La cita se lleva a cabo en medio de un debate en el Senado respecto a si el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke debería ocupar un segundo período en el cargo, lo que también ha pesado sobre la confianza de los inversores esta semana.

El euro tocó un mínimo de nueve meses a 125,48 yenes, debido a que los inversores seguían recortando operaciones arriesgadas en medios de la incertidumbre.

Además de la preocupación de que las importaciones chinas podrían desacelerarse debido a los ajustes en las políticas chinas, los inversores se han visto afectados por la inquietud sobre los problemas de deuda en Grecia y una propuesta de la Casa Blanca que podría dividir algunos enormes bancos de inversión, lo que podría recortar sus ganancias.

Datos del martes mostraron que la confianza de los consumidores de Estados Unidos alcanzó en enero su nivel máximo en casi un año y medio, pero el índice inmobiliario mostró una inesperada baja en los precios en noviembre, motivando opiniones diversas sobre la salud de la economía.

El índice MSCI de acciones asiáticas no japonesas cayó 1%, cediendo ganacias iniciales. El índice ha retrocedido casi 9% en las últimas dos semanas, acercándose al nivel del 10% que típicamente se usa para definir una corrección del mercado de valores.

El índice bajó 2% a su mínimo en dos meses luego de que China implementó un alza en los requerimientos de las reservas bancarias para reducir el aumento en el crédito.

El índice Nikkei de Japón retrocedió 0,7% a su menor nivel en cinco semanas, mientras que las acciones surcoreanas cedían 0,7% a un mínimo de siete semanas, debido en parte a reportes de que fuerzas de Seúl y Pyongyang intercambiaron fuego de artillería.

Ahora que surgen preguntas sobre el ritmo y la profundidad de la recuperación, los precios de las acciones son muy vulnerables a una corrección, especialmente después de que muchos índices mundiales han recuperado más de 60% desde los mínimos observados en marzo del año pasado.

Analistas creen que esos temores son exagerados, sosteniendo que Pekín se ajustará en términos generales a su posición pro crecimiento aún cuando esté dispuesto a evitar los riesgos de inflación y de colapsos de burbujas en la economía.

"Es muy improbable, en mi opinión, que Pekín conduzca la economía hacia un recesión del crecimiento sólo para contener la inflación", dijo en una nota Stephen Jen, de Bluegold Capital Management.

El dólar caía a un mínimo de seis semanas cerca de 89,33 yenes con los operadores reportando ventas de dólares por exportadores japoneses y a medida que el yen se fortalecía contra otras divisas.

Los precios del oro se estabilizaban 1.100 dólares la onza, apoyados por una consistente demanda minorista desde Asia, mientras que los futuros del petróleo bajaban cerca de 74,78 dólares el barril.

El yen, visto como un refugio en tiempos de agitación en el mercado, se afirmó mientras los inversores se deshacías de activos de alto riesgo. El dólar caía 0,4% a 89,25 yenes, pero subía 0,2% ante una canasta de grandes divisas.

Los precios del oro se mantenían estables cerca de 1.100 dólares la onza, apoyados por una consistente demanda minorista de Asia, mientras que los precios de los futuros del petróleo cedían 10 centavos a 74,62 dólares por barril.