Tokio. La caída de los precios mayoristas japoneses se desaceleró en marzo por séptimo mes consecutivo debido al alza de los costos de la energía, lo que sugiere que el país podría salir de la deflación antes de lo que se preveía.

Pero el flojo consumo privado significa que las compañías no podrán transferir el aumento de sus costos a los precios minoristas como desean, una mala señal para la economía, que es altamente dependiente de la actividad corporativa, dicen analistas.

Según esos mismos analistas, eso significa que el Banco de Japón (BOJ por sus siglas en inglés) posiblemente mantenga su política monetaria expansiva en el futuro inmediato.

"Tanto los precios mayoristas como los minoristas posiblemente permanezcan en una tendencia alcista en los meses venideros", dijo Junko Nishioka, jefe economista para Japón en RBS Securities.

"Pero es improbable que esto lleve a un cambio en la laxa política monetaria del Banco de Japón, pues el banco central se fija más en la tendencia de los precios más que en los movimientos de corto plazo", agregó Nishioka.

Los precios mayoristas, medidos por el índice corporativo de precios de bienes, cayó un 1,3% en el año hasta marzo, por encima del promedio pronosticado de un descenso del 1,1%, según mostraron el martes los datos del BOJ.

El ritmo de la caída se desaceleró con respecto a la caída del 1,6% en febrero y fue la menor caída desde enero del 2009.

El gobernador del BOJ, Masaaki Shirakawa, dijo a un comité financiero legislativo que el banco central continuará con sus esfuerzos para sacar a Japón de la recesión, y agregó que la caída anual de los precios al consumidor se estrecharía a medida que se contrae la brecha en la producción del país.

Sin embargo, los analistas dicen que la demanda doméstica continuará aplicando una presión bajista sobre los precios al consumidor.

El alza en los precios del combustible y un yen débil pueden empujar al BOJ a revisar ligeramente al alza su pronóstico de precios al consumidor para el año fiscal cuando emita su perspectiva semestral a fin de mes, dijeron el martes fuentes familiarizadas con el pensamiento del banco central.

El BOJ espera por ahora que la deflación dure al menos tres años, hasta marzo del 2012. El banco revisará esa predicción, así como su pronóstico de crecimiento económico, cuando publique su reporte semestral el 30 de abril.