La Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos ha aprobado este viernes el mayor paquete de estímulos de emergencia de la historia del país, valorado en dos billones de dólares, para sustentar la economía norteamericana frente al impacto de la epidemia de coronavirus que ha provocado ya más de 86.000 contagios y más de 1.300 muertos en el territorio.

Este conjunto de ayudas pretende abarcar todos los eslabones de la cadena económica nacional, desde empresas a trabajadores, que recibirán un cheque directo por el salario perdido durante la cuarentena y una ampliación de los beneficios por desempleo. Las compañías norteamericanas recibirán, en principio, una asistencia especial valorada en unos US$500.000 millones.

"Ninguna partida económica es perfecta", ha declarado la líder demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, "pero ésta, por lo menos, parece suficiente".

El voto ha salido adelante a pesar de la oposición de un congresista republicano, Thomas Massie, quien intentó forzar una votación presencial.

La aprobación de la medida en la cámara, dominada por la oposición demócrata, despeja el camino para que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, estampe su firma final en el texto.

El voto ha salido adelante a pesar de la oposición de un congresista republicano, Thomas Massie, quien intentó forzar una votación presencial --lo que habría ralentizado significativamente las negociaciones-- al entender que demócratas y republicanos se estaban saltando las restricciones impuestas para un voto de semejante envergadura.

En su cuenta de Twitter, Massie acusó tanto a Pelosi como al líder republicano en minoría de la cámara, Kevin McCarthuy, de "paralizar un voto presencial". "De lo único que quieren aislarse es de su responsabilidad", lamentó el congresista por Kentucky.