El parlamento alemán y varias capitales europeas aprobaron este viernes su contribución al paquete de ayuda para Grecia, despejando un obstáculo clave para un rescate que según la canciller Angela Merkel determinará el futuro de la Unión Europea.

Tras un proceso legislativo acelerado, el Bundestag aprobó el proyecto por 390 votos a favor y 72 en contra, con 139 abstenciones. La Cámara alta, el Bundesrat, también dio luz verde a la iniciativa.

La ley significa que Alemania podrá contribuir con 22.400 millones de euros a la ayuda para Grecia durante tres años, como parte de un paquete de 110.00 millones de euros aprobada por la zona euro y el Fondo Monetario Internacional.

El presidente del país, el ex jefe del FMI Horst Koehler, convirtió en ley el proyecto tras la aprobación del parlamento.

Resto de Europa. España y Portugal -dos de los países que los mercados ven como los más vulnerables a contagiarse de la crisis griega- también aprobaron sus contribuciones, que son menores a la de Alemania.

En Lisboa, tanto el oficialismo socialista como la oposición de centro derecha respaldaron el aporte de 2.060 millones de euros, el cual fue aprobado por el parlamento del país.

En Madrid, el gabinete dio su visto bueno a la contribución de 9.800 millones de euros.

En La Haya, el parlamento holandés también dio su aprobación a la contribución de 4.700 millones de euros que hará el país, al rechazar una moción en su contra.

Enfrentando una persistente alza en los costos de su deuda, Grecia corre contra el tiempo para comenzar a echar mano al plan de rescate antes de que el 19 de mayo venza un plazo para refinanciar 8.500 millones en eurobonos.

También hubo gestiones para aprobaciones en Francia e Italia.

Demanda constitucional. Un grupo de académicos alemanes presentó una demanda en el principal tribunal del país cuestionando la ayuda a Grecia, pero expertos constitucionales creen que la presentación no tendrá éxito.

En un acalorado discurso en el que instó a Alemania a recordar su responsabilidad histórica con el destino de Europa, el ministro de Finanzas, Wolfgang Schaeuble, lideró la ofensiva en apoyo del paquete.

Schaeuble expresó ante la Cámara baja que todos los principales políticos estaban de acuerdo en que sería devastador permitir la insolvencia de Grecia.

Schaeuble, de 67 años, dijo que la ayuda reforzaría el legado de posguerra de Alemania de contribuir a la paz en Europa, 65 años después de la Segunda Guerra Mundial.

"La moneda común europea, el área económica común son correctos. No hay alternativa comparable a ellos en el siglo 21, en la era de la globalización. Es por eso que debemos defender la moneda común europea", afirmó.

Pese a su resistencia inicial a ayudar a Grecia por la oposición de los alemanes, Merkel dijo esta semana que el futuro de Europa depende de la aprobación del rescate.

En las calles, los alemanes eran escépticos de que el rescate logre salvar a Grecia.

"El Gobierno no nos está diciendo la verdad. Pienso que Grecia necesita más dinero del que están diciendo", dijo Robert, un administrador de un bar que prefirió no dar su apellido.

Schaeuble dijo que dadas las opciones disponibles, las autoridades coincidían en que el rescate era la única opción.

"El presidente del Bundesbank, el presidente del Banco Central Europeo, el director del FMI, muchos otros dicen que sería devastador correr el riesgo de que un miembro de la zona euro, Grecia, caiga en la insolvencia", dijo el ministro, descartando una reestructuración de la deuda griega.