Washington.- El Congreso estadounidense volverá a reunirse este miércoles sin señales de un plan viable para terminar con una paralización parcial del gobierno que se extiende por 12 días, mientras el presidente Donald Trump no cede a su demanda de conseguir US$5.000 millones para construir un muro fronterizo con México.

El Senado y la Cámara de Representantes sesionarán brevemente el miércoles, en el que será último día del Congreso 2017-2018, controlado por los republicanos.

Cuando los demócratas, encabezados por la probable presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, tomen el jueves el control de la Cámara baja, buscarán aprobar un paquete de gastos en dos partes destinado a poner fin a la paralización. Pero sus perspectivas son sombrías en el Senado, donde los republicanos tendrán mayoría.

La Casa Blanca desestimó la iniciativa demócrata a última hora del martes.

El paquete presupuestario de los demócratas, dividido en dos partes, incluye un proyecto de ley para financiar el Departamento de Seguridad Nacional en los niveles actuales hasta el 8 de febrero y destinar US$1.300 millones para cercas fronterizas y US$300 millones para otros aspectos de seguridad, entre ellos tecnología y cámaras.

“El plan de Pelosi fracasará porque no financia nuestra seguridad nacional ni protege a las familias estadounidenses del tráfico de personas, las drogas y el crimen”, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Sarah Sanders.

Trump invitó el miércoles a la Casa Blanca a los principales congresistas demócratas y republicanos para participar en lo que fuentes del Congreso describieron como una sesión informativa sobre seguridad fronteriza.

Sanders dijo que Trump sigue comprometido con “un acuerdo que reabrirá el gobierno y mantendrá a los estadounidenses seguros”.

La ley sobre gastos prepara el escenario para la primera batalla importante del nuevo Congreso entre los demócratas, encabezados por Pelosi en la Cámara de Representantes, y los republicanos, liderados por Mitch McConnell en el Senado.

Trump provocó la paralización de algunas oficinas gubernamentales, que comenzó el 22 de diciembre, al insistir en que los US$5.000 millones para financiar el muro fronterizo sean parte de cualquier medida presupuestaria. El mandatario considera el muro como una herramienta crucial para frenar la inmigración ilegal, tal como lo expuso durante la campaña presidencial de 2016.

El paquete presupuestario de los demócratas, dividido en dos partes, incluye un proyecto de ley para financiar el Departamento de Seguridad Nacional en los niveles actuales hasta el 8 de febrero y destinar US$1.300 millones para cercas fronterizas y US$300 millones para otros aspectos de seguridad, entre ellos tecnología y cámaras.

La segunda parte del paquete financiará a las agencias federales que ahora no cuentan con fondos, como los departamentos de Justicia, Comercio y Transporte, hasta el 30 de septiembre.

Sin embargo, la medida de los demócratas en la Cámara de Representantes no contiene los US$5.000 millones demandados por Trump. McConnell ha dicho que los republicanos no aprobarán en el Senado una medida de gastos que Trump no apoye.

“Es simple: el Senado no va a enviar algo al presidente que él no firme”, dijo el portavoz de McConnell, Don Stewart.