El potencial de crecimiento de América Latina se ha visto afectada por la caída de la inversión y la fuga neta de US$63 mil millones desde 2007, informó la Cepal.

Asimismo, la entidad señaló que la recesión mundial repercutió en la pérdida de poder adquisitivo de la población, lo que condujo a nueve millones de personas a la pobreza.

En el informe "La hora de la igualdad: brechas por cerrar, caminos por abrir", la Comisión Económica para América Latina y el Caribe señaló que “el mundo posterior a la crisis se caracterizará por tener un patrón de crecimiento más bajo", indicó El Universal.

Sin embargo, también el estudio –que fue debatido por los gobierno latinoamericanos- destaca la fortaleza mostrada por la región para enfrentar los problemas internacionales, lo que a juicio de la Cepal se debió a un "entorno externo previo muy favorable y un mejor manejo de la política macroeconómica, que permitió a la región reducir su endeudamiento y aumentar sus reservas internacionales".

Si bien la Cepal mantiene su previsión de crecimiento de 4,1% para la región durante 2010, advierte que esta expansión "podría resultar insuficiente en términos de la demanda de empleo, lo que dificultará una rápida recuperación de la cantidad y la calidad de los puestos de trabajo y, por tanto, de los indicadores sociales".

Será Sudamérica la que muestre mayor dinamismo, lo que responde a que países como Brasil y Chile tienen mercados internos importantes o muestran "una mayor diversificación de sus mercados de exportación".

Para la Cepal uno de los aspectos que favoreció a las economías sudamericanas, fue su creciente vínculo comercial con China, que sigue creciendo a tasas de 10% a 12%.

Ello contrasta con la situación de México y Centroamérica, donde la recuperación será más lenta debido a que dependen más de los mercados de Estados Unidos y Europa.