Santiago. Chile realizará un ajuste fiscal por sobre US$700 millones para encarar el programa de reconstrucción del país tras el terremoto y tsunamis que azotaron a la nación sudamericana, anunció el ministro de Hacienda, Felipe Larraín.

Uno de los terremotos de mayor intensidad desde que se tiene registro y un posterior tsunami azotaron al país el 27 de febrero, provocando una devastación que se estima en US$30.000 millones.

El gobierno planea financiar la reconstrucción a través de préstamos internacionales, modificaciones al presupuesto fiscal, donaciones del sector privado, posibles reformas tributarias y recurriendo a unos de los fondos soberanos que tiene el país, destacó.

Durante una conferencia con líderes empresariales chilenos, el ministro de Hacienda dijo que, de realizarse un alza de impuestos, ésta sería moderada y que el plan de reconstrucción buscaría no afectar el tipo de cambio ni las tasas de interés.

La administración de Piñera mantiene sus promesas de campaña de lograr un crecimiento económico promedio del 6% anual y crear 200.000 empleos nuevos al año, sostuvo el funcionario.

Compromiso privado. En tanto, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, afirmó que los esfuerzos de reconstrucción necesitan la participación, generosidad y compromiso total del sector privado, no sólo de donaciones económicas.

El terremoto redefinió la relación entre los sectores público y privado, dijo Hinzpeter.

El ministro señaló que el Gobierno tiene un papel relevante, pero que es imposible volver a poner de pie al país sin la ayuda del sector privado.