Shanghai. El banco central de China sorprendió este jueves a los mercados al elevar la tasa de interés de las notas a tres meses por primera vez desde agosto, intensificando su manejo de la liquidez un día después de que prometió mantener el crecimiento del crédito bajo control.

Mientras los analistas dijeron que la medida era sólo un retiro del superávit de circulante en el sistema, los mercados temían lo peor, al tomarlo como una señal de que el banco central podría estar preparándose para usar más medidas de fuerza para enfriar el crecimiento y limitar la inflación, como subir las tasas referenciales.

La medida fue acompañada por la mayor absorción semanal neta de dinero de los mercados de moneda en 11 semanas.

La perspectiva de una postura más rígida de Pekín provocó una fuerte caída de las acciones chinas y golpeó a algunas materias primas, ya que los inversionistas temían que ponerle freno al crecimiento podría debilitar el apetito de la tercera economía mundial por acero, cobre y otros recursos.

Pero analistas comentaron que la medida debería ser observada más como un esfuerzo del Banco Popular de China (PBOC) por equilibrar los flujos de liquidez dentro del sistema, en particular para presionar a los bancos a que no repitan la carrera por entregar préstamos de comienzos del año pasado.

"No sacamos mucho de esto, ya que es un caso extraordinario", dijo Chris Leung, economista de DBS en Hong Kong. "La acomodación monetaria continuará y aunque el crédito bancario en general sea menor este año que el anterior, todavía es demasiado pronto para hablar de un retiro" de las medidas de estímulo, agregó.

El banco central vendió el jueves sus notas a tres meses a un rendimiento del 1,3684%, un alza de 4,04 puntos base respecto al 1,3280% de la semana pasada, el nivel que había mantenido en los últimos cuatro meses.

El principal índice accionario chino se hundió 1,9% con la medida que desató temores a una inminente subida en las tasas de interés de referencia.

A su vez, el yuan tocó un máximo de un mes frente al dólar en las operaciones de futuro de referencia, por expectativas de mayores tasas.