Pekín. Las exportaciones e importaciones chinas crecieron más de lo esperado en febrero, dando cuenta del gran momento que vive la tercera economía del mundo y reforzando la idea de que habrá un alza del yuan.

Los economistas llamaron a no sobrerreaccionar a las cifras, afectadas por el calendario del largo feriado del Año Nuevo Lunar, pero dijeron que el mensaje básico era de creciente fortaleza, que justificaría un tipo de cambio más alto para controlar los brotes inflacionarios.

Las exportaciones saltaron 45,7% en febrero respecto a un año atrás, tras un alza del 21% en enero, mientras que las importaciones aumentaron 44,7% tras un crecimiento récord del 85,8% en enero, dijo el miércoles la Administración General de Aduanas.

Jun Ma, economista jefe para China de Deutsche Bank en Hong Kong, dijo que el dato cimentaba su opinión de que las exportaciones en el 2010 podrían subir 30%, muy por encima de la previsión de Pekín de 8%.

"Obviamente, se traducirá en una presión más fuerte para reformar el tipo de cambio y también sumará presión inflacionaria a la economía doméstica, porque cuando las exportaciones se recuperan, los precios tienden a subir. Reforzará el argumento para un endurecimiento monetario", dijo Ma.

China reportó un superávit comercial para febrero de US$7.600 millones, comparado con los 14.200 millones de enero.

Los economistas esperaban un superávit de US$8.000 millones, basados en un aumento del 38,7% en las exportaciones y del 39,7% en las importaciones respecto a los niveles de hace un año.

"Pensamos que el sólido crecimiento de las exportaciones ayudará a enfrentar las preocupaciones sobre el efecto negativo de una apreciación de la moneda en algunos trimestres a nivel doméstico", comentó Wensheng Peng y Jian Chang de Barclays Capital en Hong Kong.

Otras cifras dadas a conocer por la Oficina Nacional de Estadísticas se sumaron al robusto escenario económico.

Pese a las recientes medidas para enfriar al mercado inmobiliario, la inversión en bienes raíces aumentó 31,1% interanual en los primeros dos meses, y la inflación inmobiliaria en 70 grandes ciudades de China se aceleró a 10,7% anual en febrero, desde 9,5% en enero.