Pekín.- China intentará lograr “un buen comienzo” en el primer trimestre para su economía, dijo este martes la agencia de planificación estatal, lo que sugiere que las autoridades podrían implementar más medidas de estímulo en el corto plazo para contrarrestar la desaceleración del crecimiento.

China reforzará el monitoreo de su situación económica y mejorará su “reserva” de políticas económicas, dijo la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China (CEDR, por su sigla en inglés) en un comunicado.

La segunda economía más grande del mundo se desaceleró en el 2018 cuando las autoridades chinas llevaron a cabo dolorosos ajustes estructurales a largo plazo para hacer la transición a una trayectoria de crecimiento más gradual pero sostenible.

Una guerra comercial con Estados Unidos también ha generado incertidumbre sobre las perspectivas a corto plazo de China. Las exportaciones anotaron en diciembre su mayor declive en dos años, una señal de una presión creciente sobre la economía.

Fuentes dijeron a Reuters la semana pasada que Pekín planea reducir su meta de crecimiento a entre un 6 y un 6,5% este año, luego de un 6,6% previsto en el 2018, su ritmo más débil en 28 años.

El primer ministro Li Keqiang dijo que China logró sus objetivos económicos clave para el 2018, que fueron “difíciles”, y busca un comienzo sólido de la economía en el primer trimestre para establecer unas condiciones que le permitan cumplir sus objetivos de este año, reportó el lunes la televisión estatal.

Fuentes dijeron a Reuters la semana pasada que Pekín planea reducir su meta de crecimiento a entre un 6 y un 6,5% este año, luego de un 6,6% previsto en el 2018, su ritmo más débil en 28 años.

El objetivo propuesto, que se dio a conocer en la sesión parlamentaria anual en marzo, fue respaldado por los principales líderes en la anual Conferencia Central de Trabajo Económico a puertas cerradas a mediados de diciembre, dijeron fuentes a Reuters.

Se necesita de un crecimiento anual de alrededor del 6,2% este año y en el 2020 para cumplir con el antiguo objetivo del Partido Comunista gobernante de duplicar el Producto Interno Bruto en la década hasta el 2020, y convertir a China en una nación “modestamente próspera”.