La Comisión Europea (CE) reconoció este miércoles (06.03.2019) que las conversaciones sobre el "brexit" con Reino Unido han sido difíciles, después de que el negociador jefe de la Unión Europea para la retirada británica, Michel Barnier, y el ministro británico para el "brexit”, Stephen Barclay, se reunieran el martes en Bruselas.

"Barnier informó a los comisarios que, si bien las conversaciones tienen lugar en una atmósfera constructiva, las discusiones han sido difíciles. No se ha identificado una solución, en este momento, que sea consistente con el acuerdo de retirada, incluido el protocolo sobre Irlanda e Irlanda del Norte, que como ya saben, no se reabrirá", declaró el portavoz de la CE, Margaritis Schinas.

El acuerdo de divorcio y la salvaguarda que incluye para proteger la frontera invisible entre las dos Irlandas son "innegociables", recalcó el portavoz, a apenas tres semanas de que se produzca la salida automática de Reino Unido, el 29 de marzo, incluso aunque no haya acuerdo.

Salvaguarda, punto de discrepancia. La salvaguarada, o "backstop”, busca evitar la reinstauración de una frontera física entre la República de Irlanda, que es país miembro de la Unión Europea (UE), y la provincia británica de Irlanda del Norte, para proteger el acuerdo de paz del Viernes Santo de 1998 que puso a fin a décadas de sangriento conflicto en la región.

Los avances parecen no cuajar y el tiempo apremia. El 12 de marzo, May debe presentar de nuevo al parlamento de Westminster el acuerdo de divorcio junto a las eventuales garantías obtenidas por la UE.

Sin embargo, los diputados británicos temen que a causa de esta salvaguarda, Reino Unido quede atrapado indefinidamente en una unión aduanera con la UE que le impida negociar acuerdos comerciales con terceros países.

May intentará convencer de nuevo al Parlamento sobre su acuerdo. Desde el rechazo del acuerdo por los diputados británicos, la primera ministra Theresa May ha buscado obtener garantías de la UE que despejen las dudas de su Parlamento, y para ello envió a Bruselas a Barclay, así como al fiscal general británico Geoffrey Cox, encargado de aconsejar jurídicamente al Gobierno.

Pero los avances parecen no cuajar y el tiempo apremia. El 12 de marzo, May debe presentar de nuevo al parlamento de Westminster el acuerdo de divorcio junto a las eventuales garantías obtenidas por la UE.