Ho Chi Minh, Vietnam. El control de capital podría ser una opción para domar el flujo de capitales en Asia, pero debería ser aplicado sólo en entornos excepcionales y después de que otras herramientas hayan sido probadas antes, dijo el domingo un funcionario del FMI.

Durante los últimos meses, la región vio entrar una oleada de flujos de capitales, y luego disminuyeron en las semanas recientes, por lo que Naoyuki Shinohara, vicedirector gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), dijo que la volatilidad representa un desafío para los desarrolladores de políticas.

"En circunstancias excepcionales los controles de capital pueden ser aprobados, pero hay muchas cosas que ellos deben hacer antes", dijo Shinohara a Reuters en actividades suplementarias del Foro Económico Mundial en el Este de Asia.

El funcionario enumeró ajustes macroeconómicos, "medidas de prevención" y tasas de intercambio flexibles como algunas otras opciones, nombrando a China como una de las monedas que el FMI tiene en mente. El declinó identificar a otras monedas.

El director gerente del FMI, Dominique Strauss-Kahn dijo el sábado en Busan, Corea del Sur, que el yuan de China está aún sustancialmente subvalorado.

"Si los flujos de capital son muy volátiles, y temporales, entonces los controles de capital podrían ser una opción, pero creo que se debe realizar en circunstancias excepcionales porque tiene un impacto en términos de percepción del mercado, y la dificultad de implementación y su viabilidad es una de las áreas que hay que considerar", declaró Shinohara.

Otra preocupación para la región es la posibilidad de una caída en la demanda por sus exportaciones en el extranjero, principalmente en Europa, donde las expectativas económicas han sido opacadas por dudas sobre la deuda soberana de Grecia y otros países y el euro ha perdido terreno.

En Asia, dijo, la demanda interna se está fortaleciendo, pero "aún, en gran parte depende de la demanda externa para el crecimiento, por lo que hay un riesgo de que la demanda mundial baje, especialmente en Europa, y eso tendría un impacto sobre las exportaciones de Asia.

"No veo mucho riesgo en que se propague al sector bancario", agregó.