Atenas/Frankfurt. Los costos de endeudamiento de Grecia subieron este martes a nuevos máximos, debido a las preocupaciones que el país pueda necesitar más dinero que el previsto para salir de sus problemas.

El consejero del Banco Central Europeo Axel Weber dijo en un evento político que Grecia podría necesitar hasta 80.000 millones de euros (US$111.800 millones) en los próximos años para evitar una moratoria, dijeron este martes participantes del evento.

Weber agregó a un grupo de legisladores que la situación de deuda de Grecia estaba empeorando y que "los números están cambiando a cada momento", de acuerdo al diario Wall Street Journal.

Esas declaraciones, junto con un dato que mostró que el desempleo se disparó en Grecia, remecieron a los mercados ya temerosos por el retraso de la misión de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) que va a Atenas para negociar un paquete de ayuda estimado en 45.000 millones de euros en el primer año.

Se esperaba que las conversaciones partieran el lunes, pero no se pudo debido a la nube de ceniza volcánica que mantiene cerrados varios aeropuertos de Europa.

Mientras tanto, la Comisión Europea dijo que las conversaciones con Grecia sobre el programa de ayuda comenzarán el miércoles y debieran extenderse por dos o tres semanas. La comisión dijo que se necesitan más medidas fiscales específicas en 2011 y 2012.

"Los mercados están considerando cada vez más la perspectiva de que no sólo será un paquete de apoyo (a Grecia), sino que sobre eso, los tenedores de deuda tendrán que asumir alguna reestructuración de sus bonos", comentó Piet Lammens, estratega de KBC en Bruselas.

El endeudado país, que reiteró este martes que activaría el paquete de la UE y el FMI sólo si es necesario, tuvo que pagar la tasa más alta de la historia del euro de un 3,65% para atraer compradores a su colocación de 1.950 millones de euros en letras del Tesoro a 13 semanas, comparado con el 1,67% de la subasta anterior del papel el 19 de enero.

Un ambicioso paquete de medidas de austeridad diseñado para reducir el déficit fiscal griego este año en cerca de un tercio, al 8,7% del Producto Interno Bruto, quedó en mal pie luego de que el desempleo subiera al 11,3% en enero, desde 10,2% en diciembre, según la agencia oficial de estadísticas.

La situación de los bancos griegos también permanece difícil y se podría deteriorar aún más, de acuerdo a un documento del Banco Central Europeo visto por Reuters.