José Piñera, el padre de las AFP, aseguró que el actual sistema "no ha perdido un sólo peso de los trabajadores por fraude o corrupción, pese a administrar directamente US$160.000 millones y generar otros US$40.000 millones", con lo que planteó una férrea defensa al régimen creado en 1981 y que es objeto de un fuerte debate para cambiar su funcionamiento y así aumentar el monto de las pensiones.

Según el ex ministro del Trabajo durante la dictadura, las AFP representan "un sistema de ahorro para la vejez honesto y seguro, que combina la gestión y eficiencia privada con la regulación y supervisión estatal".

Exposición. Piñera comenzó su exposición en el 7° Encuentro Nacional de Seguridad Social, donde afirmó que el sistema de AFP "salvó a Chile de la quiebra", a partir de lo cual aprovechó de criticar a los sistemas de reparto existentes en Europa.

Señaló que la rentabilidad del sistema es de 8,7% en 32 años, lo que "ha significado la mayor creación de riqueza en beneficio directo de los trabajadores en todas la historia de Chile". A reglón seguido, sostuvo que los trabajadores que se han jubilado tras 40 años de ahorro previsional, "reciben una pensión de 18 UF", unos $414 mil (US$800)

Propuestas. El economista propuso 2 medidas para liberalizar más el sistema: Que los afiliados tengan más autonomía en la administración de sus propios ahorros, además de eliminar la obligatoriedad de cotización "cuando los fondos acumulados superan un determinado umbral que asegure pensiones superiores a la básica.

Al finalizar su presentación, Piñera se refirió a las próximas elecciones presidenciales, señalando que tiene la convicción "de que los pilares del exitoso sistema de pensiones de capitalización seguirán sólidos durante un próximo Gobierno".

"Con esta confianza, seguiré compartiendo por el mundo entero esta reforma anclada en la libertad y la justicia", finalizó.