Atlanta. La crisis financiera de Estados Unidos está lejos de terminar, indicaron importantes economistas, en una visión que contradice en gran medida a la creciente idea entre banqueros de Wall Street y funcionarios del gobierno respecto a que lo peor quedó atrás.

"La recesión no ha terminado", dijo Michael Intriligator, profesor de economía en la Universidad de California en Los Angeles.

Según el experto, la producción económica no retornará a sus niveles previos a la crisis antes de 2013, mientras que el mercado laboral no se recuperaría completamente hasta 2016.

Las opiniones expresadas durante la reunión anual de la Asociación Económica Estadounidense marcan un fuerte contraste con el creciente optimismo en el sector bancario, que según los analistas se ha beneficiado desproporcionadamente de los esfuerzos de rescate del gobierno.

El Producto Interno Bruto estadounidense se expandió 2,2% en el tercer trimestre, pero la estabilidad de la recuperación sigue siendo objeto de un encendido debate.

Las proyecciones están plagadas de "riesgos al alza" para el crecimiento económico, que se espera registre una expansión de 3,0% en 2010, según la mediana de un sondeo de Reuters.

Problema mayor. No obstante, Simon Johnson, economista de la escuela de negocios del MIT, dijo que al apuntalar al sector financiero, los esfuerzos realizados por el gobierno hasta el momento sólo demoran otra crisis inevitable.

Al dar la seguridad a las grandes instituciones financieras de que son demasiado grandes para quebrar, ofreciendo por tanto una garantía implícita a la toma de riesgo, los gobiernos de George W. Bush y Barack Obama han empeorado el problema, consideró.

"La crisis recién comienza", dijo Johnson. "¿Ganaron algo los banqueros? En el corto plazo, por supuesto. La oportunidad inmiediata para cambiar se perdió", indicó.

Esto se debe a que un sistema político roto deja a los políticos en deuda con la industria financiera, dijo Joseph Stiglitz, ganador del Nobel de Economía y profesor de la Universidad de Columbia.

Por esta razón, dijo Stiglitz, lo que se ha planteado en términos de propuestas de reforma regulatoria es demasiado blando para tener cualquier efecto. "Las reformas regulatorias en debate son totalmente inadecuadas", señaló.

Stiglitz dijo también que la idea de que las grandes ganancias bancarias eran merecidas debido a una importante "innovación financiera" era completamente errada.

Johnson profundizó en el tema diciendo que lo que él llama la "mitología de la innovación financiera" era realmente "una forma de extraer rentas de nuestros consumidores".