China ha acordado reestructurar la deuda cubana y conceder nuevos créditos comerciales y de inversión a la atribulada nación insular caribeña tras una reunión en Pekín entre los líderes de los dos países comunistas.

El ministro de Economía de Cuba, Alejandro Gil, dijo que este país también ha donado US$100 millones para ayudar al país a hacer frente a la escasez de productos básicos y a una crisis energética agravada por el huracán Ian, que diezmó la provincia occidental de Pinar del Río a finales de septiembre.

Gil habló en una entrevista con los medios de comunicación oficiales que viajaban con el presidente Miguel Díaz-Canel al regresar a su país el fin de semana de una gira por Argelia, Rusia, Turquía y China.

El comercio y las inversiones chinas se han ralentizado en los últimos años debido a que Cuba no ha cumplido con los pagos de la deuda reestructurada, según analistas y diplomáticos, una situación que se ha agravado por el endurecimiento de las sanciones estadounidenses, la pandemia y las ineficiencias económicas internas.

"Vamos a encontrar fórmulas mutuamente aceptables para el ordenamiento y la reestructuración de las deudas", dijo Gil.

Los analistas calculan la deuda en miles de millones de dólares, aunque no hay cifras oficiales.

La última vez que Cuba reportó su deuda externa en 2019 fue de US$ 19.600 millones.

China es el socio comercial más importante de Cuba después de Venezuela, aunque el comercio ha disminuido de más de US$ 2.000 millones en 2017 a US$ 1.300 millones el año pasado, según el gobierno cubano.

Varios proyectos de inversión también se han paralizado.

Gil dijo que China había acordado completar rápidamente un muelle flotante, un proyecto de energía eólica y otro de energía solar, entre otros.

El presidente Díaz-Canel dijo a los medios de comunicación oficiales tras las conversaciones en Pekín que la deuda era una de las prioridades de su agenda con el presidente Xi Jinping, quien se solidarizó con las dificultades por las que atraviesa Cuba.