El déficit fiscal de Costa Rica alcanzó en los primeros siete meses de 2013 el equivalente al 3% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, lo que preocupa al gobierno aunque descartó una crisis en el corto y mediano plazo.

"El déficit es preocupante y aunque Costa Rica no está al borde de una crisis, no podemos esperar a que dentro de ocho o diez años nos suceda lo que le pasó a España y Grecia", declaró en una conferencia de prensa el ministro costarricense de Hacienda, Edgar Ayales.

El ministro presentó los resultados fiscales del país entre enero y julio, los cuales muestran que el déficit fiscal alcanzó el 3% del PIB, lo que equivale a unos US$1.400 millones, dato superior al 2,5% del PIB registrado en el mismo periodo de 2012.

Ayales explicó que durante 2013 los ingresos han crecido a un ritmo del 9,9% y los gastos al 14%, ante lo que lamentó el poco espacio de maniobra que tiene su ministerio para regular el gasto público.

Según el ministro, la desaceleración económica que vive su país, que crecerá apenas a un 3% este año, ha reducido los ingresos fiscales en ventas y consumo.

Por otra parte, dijo Ayales, el gasto no se ve afectado por la desaceleración económica, pues en su mayoría corresponde a remuneraciones e intereses de la deuda, sobre los que existe poco margen de maniobra.

Ayales afirmó que ya está casi listo un documento llamado Plan de Consolidación Fiscal, el cual contiene medidas para reducir el déficit entre un 3 y un 3,5% del PIB y que será sometido a una discusión nacional entre septiembre y enero próximos.

El ministro explicó que el documento contiene medidas para combatir la evasión fiscal, que se calcula asciende al 6% del PIB, revisar exoneraciones fiscales, que suponen otro 6% del PIB, y posibles variaciones en el Impuesto de Valor Agregado y la base gravada.

También incluye criterios para medir la eficiencia de la ejecución del presupuesto y programas gubernamentales, con el fin de asignar recursos con base en resultados, y mejoras en la capacidad de ejecución de proyectos con financiación aprobada, entre otras cosas.

El objetivo de Ayales es que el plan no sea visto como una reforma tributaria sino como una iniciativa integral y que los candidatos a la Presidencia del país en las elecciones de febrero próximo se pronuncien al respecto.

El ministro reconoció que es difícil que la iniciativa se traduzca en leyes o grandes reformas durante el actual Gobierno de la presidenta Laura Chinchilla, que concluye el 8 de mayo del próximo año, por lo que espera que sea acogida por la próxima administración.

El déficit fiscal de Costa Rica en 2012 fue del 4,4% del PIB, cifra mayor al 4,1% registrado en 2011, mientras que para 2013 las autoridades prevén una cifra máxima del 5% y para 2014 del 6% si no se toman medidas al respecto.