Brasilia, Xinhua. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, aseguró que la situación económica del país se caracteriza por cuentas públicas e inflación bajo control, y que el gobierno tiene "todas las condiciones" para impedir un alza indeseada de precios.

En una ceremonia en el Palacio do Planalto, donde lanzó un programa de crédito familiar para la compra de electrodomésticos y muebles, la mandataria subrayó que los principales indicadores de la economía muestran una situación favorable.

"Es muy importante que Brasil tenga una visión de su futuro condicente con la situación real en que vive, y la situación real en que Brasil vive es inflación bajo control, cuentas públicas bajo control", apuntó.

Añadió que "eso significa que cuando miramos el entorno, la relación de Brasil con varios componentes que caracterizan los indicadores macroeconómicos es muy saludable".

La declaración se registra ante versiones de la prensa local de que el gobierno estaría estudiando medidas de política económica para evitar una mayor depreciación del real frente al dólar, que presiona la inflación.

En los últimos 12 meses terminados en mayo, la inflación alcanzó 6,5%, el techo de la meta oficial que rige la política monetaria, que es de 4,5% con dos puntos porcentuales de tolerancia.

Al mismo tiempo, el crecimiento económico del trimestre fue de apenas 0,6%, por debajo de las previsiones.

El Banco Central elevó hace dos semanas la tasa básica de interés Selic de 7,5% a 8% anual, en un movimiento que sorprendió a los analistas, destinado a restringir la demanda para evitar el alza de precios.

El superávit primario en las cuentas del sector público, a su vez, cayó 32% en los primeros cuatro meses ante el mismo período de 2012, reflejando la baja actividad económica.

Pero según Rousseff, no hay ninguna posibilidad de que el gobierno no tenga una política de control y combate a la inflación.

"No hay la menor hipótesis. Todos los que apuestan en eso son los mismos que el inicio de este año apostaron que habría un problema serio con la provisión de energía en el país y que desapareció de todos los diarios porque no era real", dijo.

Consideró que se trata de "movimientos localizados y especulativos que duran un tiempo, pero que le hacen mal a Brasil"