Panamá.- La disminución de créditos en Panamá en el primer semestre del año, frente al mismo periodo de 2017, obedece a la cautela de bancos y entidades financieras para evitar un aumento de la morosidad, según la Asociación Panameña de Crédito (APC) Intelidat.

El decrecimiento "indica que los bancos y las financieras están siendo más cautelosos a la hora de otorgar los créditos para evitar que la morosidad aumente", dijo en entrevista con Xinhua la gerente general de la APC Intelidat, Giovanna Cardellicchio.

Las cifras reflejan la variación principalmente en hipotecas, automóviles, préstamos personales y tarjetas de crédito; sin embargo, existen señales para pensar en un mejor desempeño en la segunda parte del año, destacó la gerente general del buró responsable de la información crediticia en el país.

Cardellicchio compartió su perspectiva en el marco del Sexto Congreso Empresarial Panamá 2018, organizado por la APC Intelidat y efectuado el martes en la capital panameña.

La representante de la APC Intelidat consideró, sin embargo, bastante controlado el crecimiento de la morosidad en el mercado, de 1 o 2% de diferencia en relación con el año pasado, al explicar que "sigue estando dentro de los parámetros normales y aceptables".

"Vimos en los primeros seis meses del año un crecimiento menos acelerado que el año pasado, y esperamos que en los últimos seis meses del año se vea un comportamiento más acorde con lo que se ha visto en los últimos años", puntualizó.

De igual forma, prevé que los festejos de Navidad y las fiestas patrias (en noviembre) generarán un mayor movimiento económico en la segunda parte del año, a lo cual se debe sumar la expectativa por la realización el próximo año en Panamá de la Jornada Mundial de la Juventud que organiza la Iglesia católica.  

Consideró también favorable para la actividad la realización en Panamá de la feria para la venta de automotores Panamá Motor Show, que tendrá lugar en octubre próximo.

Cardellicchio detalló que la perspectiva "tiene mucho que ver en la correlación con el crecimiento económico y con el nivel de empleo".

La gerente general de la APC Intelidat descartó así una crisis financiera y crediticia en Panamá.

Detalló que la venta de autos nuevos en los primeros seis meses del año sufrió un decremento de 15 por ciento, pero en tarjetas de crédito se registró un incremento de 1,6 por ciento, y en hipotecas de casi 4 por ciento.

Consideró, además, previsible que los bancos se orienten a un mercado más estable y con un riesgo menor.

Apuntó que han aumentado los castigos, o las cuentas contra reserva o incobrables, aunque "no significativamente, pero sí de una forma superior a la de años anteriores".

Detalló que se tiene previsto un crecimiento anual en la cartera de 10 por ciento en el total de los saldos, ya que es posible considerar además la apertura de nuevos créditos.

Admitió que los bancos requieren ahora más requisitos para otorgar una segunda tarjeta de crédito, a diferencia de lo que ocurría en el pasado.

La titular de la APC Intelidat precisó que los límites que otorgan a las tarjetas de crédito eran muy elevados y que ahora son mucho más bajos.

"Ese nivel de riesgo es lo que se está midiendo, y el apetito de riesgo de cada banco lo determina su propia política", abundó.

"Tenemos US$30.000 millones en créditos para personas naturales, de las cuales tenemos 1,8 millones de panameños y 300.000 extranjeros, y son los que consumen esa deuda", acotó.

Añadió que tienen más de 60.000 empresas jurídicas en el sistema, si bien su fuerte son las empresas naturales, las cuales registran cada vez más reportes en la APC Intelidat para la verificación de referencias.

Calculó, además, que unas 150 empresas ingresan cada año al sistema para reportar y consultar datos.

Mencionó, sin embargo, que existe un vacío legal que debe cubrirse en cuanto al suministro de créditos a través de nuevos servicios digitales en Panamá, para permitir la verificación de identidad, lo cual debe ser regulado por el gobierno para evitar que se cometan fraudes.

Observó, además, la duplicación en los últimos 10 años de la cantidad de extranjeros en el sistema crediticio, el cual suma unos 300.000.