La economía de Brasil desacelerará en 2013 al compás de los BRICS, países que vivían un crecimiento de su Producto Interior (PIB) superior de 5 % en 2010, con expectativas de altas tasas para las próximas décadas, pero que desde 2011 comenzaron a reducir sus proyecciones, afirmaron analistas.

"El modelo de crecimiento en los últimos Gobiernos estuvo muy enfocado en el mercado interno, pero el principal factor que daba dinamismo era el sector externo, principalmente con el alza de las materias primas", señaló a Efe Edison Benedito da Silva Filho, del estatal Instituto de Pesquisas Económicas Aplicadas (IPEA).

India, que en 2009 presentaba un crecimiento de 8 %, llegó a 11 % en 2010, pero el año pasado su avance fue de sólo 3 %, mientras que Rusia, con una contracción de 8 % en 2009, se recuperó los dos años siguientes con saltos de 5 % y 4 %, pero en 2012 también tuvo un moderado 3 %.

En Brasil, el crecimiento que alcanzó su mayor marca en 30 años (7,5 %) en 2010, vio su economía desacelerar al 2,7 % en 2011 y al modesto 0,9 % el año pasado, y en 2013 ha visto sus proyecciones ser reducidas en reiteradas veces, la última para el 2,2 % según el Boletín Focus del Banco Central (BC).

En diciembre de 2012, la proyección para el presente año era del 4% y el mercado trabaja para un avance del 2,5 %, con los retos de la devaluación del real frente al dólar y un moderado crecimiento industrial del 1,92 %.

Para el técnico de planificación del IPEA, la caída es un reflejo de un vínculo muy fuerte entre los países en desarrollo y las economías "centrales" de Europa y Estados Unidos.

En el caso de China, que también integra el conjunto de los BRICS y es un gran importador de materias primas, su economía está integrada con las cadenas de producción de las multinacionales y a pesar de su "alto" crecimiento, también presenta una desaceleración, apuntó da Silva Filho.

"China es un gigante y desacelera como un gigante", aseveró.

Según comentó a Efe el coordinador del MBA en Relaciones Internacionales de la universidad Fundación Getulio Vargas, Oliver Stuenkel, los BRICS sufren las consecuencias de la recuperación de los países desarrollados y de un optimismo exagerado de las inversiones recibidas en 2010.

La burocracia y la falta de infraestructura, según Stuenkel, pesaron para que se cerraran más negocios en Brasil e India.

"Es un problema muy serio y que no tiene solución a corto plazo", alertó el profesor, quien puso como ejemplo cuando al comienzo del año Brasil tuvo una cosecha récord, pero enfrentó largas filas de camiones en las carreteras por falta de infraestructura, lo que elevó los costos logísticos y redujo las ganancias exportadoras.

Sumados los problemas, Brasil registra entre enero y agosto un saldo negativo de US$3.850 millones en su balanza comercial, frente a un valor positivo de US$13.200 millones en el mismo período de 2012.

Consultada por Efe, la Asociación de Comercio Exterior de Brasil (AEB) indicó a Efe que proyecta para este año un déficit en la balanza comercial de US$2.000 millones, el primero en trece años.

El presidente de la AEB, José Augusto de Castro, manifestó que las proyecciones se basan en la reducción del volumen de petróleo exportado y la valorización entre 2007 y 2012 del real, pues los efectos del fenómeno contrario, que es la devaluación actual, sólo serían sentidos en 2014 con una mayor retomada de exportaciones.

El economista británico Jim O'Neill, autor de la sigla BRICS, declaró el viernes en la ciudad paulista de Campos de Jordao, durante el 6º Congreso Internacional de Mercados Financieros y de Capitales de la Bolsa de Valores, Mercaderías y Futuros de Sao Paulo (BM&FBovespa), que el futuro de Brasil "no es tan triste".

En comparación con China, O'Neill dijo que el "gigante asiático" tiene un "impacto más fuerte en el mundo que cualquier otro país" y que su desaceleración obedece a una "voluntad propia" para mejorar la "calidad" de su crecimiento.

En el mismo encuentro, el Nobel de Economía de 2011, el estadounidense Thomas Sargent, afirmó que el dólar "no será para siempre" una referencia en el mercado cambiario mundial.