Asunción.- La economía paraguaya se desplomó en el primer semestre del año por la caída de la producción agropecuaria y otros factores externos, y crecerá menos de un 3% en el 2019, dijo este lunes el ministro de Hacienda, Benigno López.

El Banco Central paraguayo prevé una expansión de 3,2% aunque informó que revisará la cifra este mes. En una entrevista con Reuters en su oficina de Asunción, el ministro adelantó que la cifra será menor a 3% aunque aseguró que lo peor de la "tormenta" que enfrentó el país ya pasó.

"El bache en el cual caímos en este primer semestre va a ir pasando, la economía se va a ir recuperando (...) vamos a terminar con un crecimiento moderado pero un crecimiento al fin", dijo López, quien es hermano del presidente conservador Mario Abdo y uno de sus principales asesores.

López enfrenta críticas de algunos sectores empresariales por impulsar en esta coyuntura de desaceleración económica una reforma tributaria que, entre otras cosas, obligará a las industrias procesadoras de soja a aportar unos US$60 millones anuales más en impuestos al fisco.

Paraguay es el cuarto exportador mundial de soja y la producción del ciclo 2018/2019 cayó más de un 20% debido al clima. López dijo que el Gobierno está proporcionando herramientas a los productores para no perder "ni una hectárea" de superficie de cultivo en la próxima campaña que se inicia en septiembre.

La baja en la cosecha se sumó a una caída en la producción de energía hidroeléctrica y de carne vacuna, en un contexto regional adverso y de incertidumbre global por la guerra comercial entre Estados Unidos y China, explicó el ministro.

López enfrenta críticas de algunos sectores empresariales por impulsar en esta coyuntura de desaceleración económica una reforma tributaria que, entre otras cosas, obligará a las industrias procesadoras de soja a aportar unos US$60 millones anuales más en impuestos al fisco.

El ministro defendió la reforma asegurando que propone un "rebalanceo con sectores que aportaron poco históricamente al fisco" y rechazó la versión del sector, controlado por multinacionales como Bunge, LDC y ADM, de que desalentará inversiones.

"Ellos van a pagar US$60 millones más de impuestos que es lo que corresponde en función a todo lo que se benefician de los elementos de la producción (...) y Paraguay va a seguir siendo un país accesible a la inversión", agregó.