Washington. Los empleadores estadounidenses eliminaron inesperadamente 85.000 empleos en diciembre, mostraron el viernes datos del gobierno, que enfriaron el optimismo en torno a una recuperación del mercado laboral y acentuaron la presión sobre el presidente Barack Obama.

El Departamento de Trabajo dijo que las nóminas no agrícolas de noviembre fueron revisadas para mostrar que en realidad se agregaron 4.000 empleos ese mes, en lugar de haberse perdido 11.000 como se había reportado preliminarmente. Con las revisiones hasta octubre, la economía perdió 1.000 empleos más que lo estimado inicialmente durante esos dos meses.

La tasa de desempleo no registró cambios en diciembre y se mantuvo en 10%.

Los analistas consultados por Reuters esperaban que las nóminas no agrícolas de diciembre no mostraron cambios y que la tasa de desempleo subiera al 10,1%.

"La economía estadounidense no saldrá registrando crecimiento y creación de empleo, pero lo hará mejor que sus rivales en Europa y Japón", dijo Joseph Trevisani, analista de FX Solutions en Ridgewood, Nueva Jersey.

Los futuros de las acciones estadounidenses pasaron a terreno negativo tras el dato, mientras que los precios de los bonos del Tesoro borraron sus pérdidas y el dólar cayó frente al euro.

El alto desempleo es uno de los principales dolores de cabeza que enfrenta Obama, cuyo éxito o fracaso en crear empleo marcará el futuro de su gobierno.

La popularidad de Obama ha venido cayendo en forma sostenida, ubicándose por debajo del 50%. Esto podría perjudicar las perspectivas de su Partido Demócrata de cara a las próximas elecciones legislativas de noviembre.

El mandatario hará una declaración sobre el estado de la economía a las 1940 GMT.

Además, el desempleo amenaza con descarrilar la recuperación de la economía, que volvió a crecer en el tercer trimestre de 2009, tras sufrir su peor recesión en 70 años.

En todo 2009, la economía estadounidense perdió 4,2 millones de empleos.

Aún así, el mercado laboral mostró algunas mejoras el mes pasado, cuando varios sectores crearon empleo.

Los servicios profesionales y empresariales abrieron 50.000 puestos, mientras que los de educación y salud crearon otros 35.000.

En contraste, las nóminas de la industria manufacturera se redujeron en 27.000 tras caer en otros 35.000 en noviembre. La construcción perdió 53.000 puestos, mientras que el rubro proveedor de servicios contrajo su plantilla en 4.000 trabajadores.

La semana laboral promedio se mantuvo sin cambios en 33,2 horas, mientras que las ganancias por ahora aumentaron en US$18,80 desde los US$18,77 de noviembre.

El estado del mercado laboral es uno de los factores que determinarán el momento en que la Reserva Federal volverá a subir las tasas de interés desde los actuales mínimos históricos.

El banco central estadounidense ha prometido mantener las tasas bajas por un período prolongado para asegurar la recuperación de la economía.