Washington. El presidente Barack Obama planea más medidas de estímulo económico para disminuir la alta tasa de desempleo de Estados Unidos, y el recorte del creciente presupuesto es un desafío de más largo plazo, dijo este domingo una asesora económica de la Casa Blanca.

"Estamos (...) hablando de medidas para impulsar la creación de empleos", dijo a CNN la jefa del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Christina Romer. "Uno no controla el déficit presupuestario con una tasa de desempleo de 10%", agregó.

El avance en la lucha contra el desempleo será un criterio fundamental por el que los votantes estadounidenses medirán el éxito de Obama en las elecciones del Congreso en noviembre y también servirá para determinar su propio futuro político.

Pero muchos están preocupados por el déficit fiscal, que ha crecido por los gastos destinados a ayudar a que los trabajadores y las empresas superen la peor recesión en décadas.

"Tenemos que hacer algo", dijo Romer, con respecto a la situación del empleo. "Estamos considerando más medidas específicas que absolutamente serán de ayuda".

Obama se centrará en poner en orden las finanzas públicas estadounidenses en el largo plazo, agregó.

El desempleo se mantuvo en 10% en diciembre y las empresas recortaron otros 85.000 puestos de trabajo, mostrando la persistencia del impacto de la devastadora crisis financiera que disparó una recesión económica mundial.

Con la popularidad de Obama bajando a alrededor de 50%, se espera que su Partido Demócrata pierda escaños en el Congreso en las elecciones próximas, a menos que la Casa Blanca pueda lograr un convincente vuelco de la economía.

Déficit al alza. El déficit del presupuesto federal, que alcanzó un récord de US$1,4 billones en el año fiscal 2009, limita el margen de acción de Obama. El presidente también ha prometido no aumentar impuestos a familias estadounidenses que ganen menos de US$250.000 por año.

El viernes Obama anunció los detalles de un programa de financiamiento gubernamental para empleos de tecnología limpia previamente anunciado en el paquete de gastos de emergencia de US$787.000 millones que firmó en febrero pasado.

Muchos analistas advierten que aumentar el déficit podría tener repercusiones negativas al ahuyentar a inversores de la deuda del gobierno de Estados Unidos, elevando los costos del crédito en toda la economía.

El Congreso está considerando propuestas para ayudar al mercado de trabajo que incluyen un paquete de empleos de US$155.000 millones, que ya ha sido aprobado por la Cámara de Representantes.

Romer dijo que más gastos serán necesarios para sostener una frágil recuperación. "La sensación de que debemos hacer más es muy grande", dijo la asesora en el programa de ABC, "This Week".

La ampliación de las prestaciones de desempleo y ayuda estatal sería una medida importante, como la desgravación fiscal para impulsar la contratación en pequeñas empresas, agregó.