Bogotá.- El confinamiento ordenado por Colombia para controlar la expansión del coronavirus provocará cambios en la recolección de datos para indicadores como la inflación y modificaciones en la metodología para medir variables como el desempleo, dijo el martes el director del Departamento Nacional de Estadísticas.

El país sudamericano entró en cuarentena desde el pasado 20 de marzo, inicialmente voluntaria, pero que después se convirtió en obligatoria. La medida de aislamiento preventivo obligatorio estará vigente hasta el 13 de abril, aunque el Gobierno no descarta prolongarla más para frenar el contagio del COVID-19.

La situación obligó a que la obtención de la información de precios para calcular la inflación de marzo se haya complementado con un amplio operativo telefónico y vía Internet, compensando así la disminución de la tradicional recolección física por parte de los encuestadores.

"Con esto nosotros creemos que en medio de todas estas incertidumbres el DANE está efectivamente preparado para poder responder al país con la continuidad de información de precios, de mercado laboral, de inflación y de todos los elementos que estamos planteando", dijo a Reuters Juan Daniel Oviedo, director del Departamento Nacional de Estadísticas (DANE).

Como ejemplo, en medio de la inactividad de miles de personas por la suspensión de actividades, será difícil catalogar a las personas como desempleadas, o si solo están en una pausa laboral o si se encuentran buscando empleo.

El funcionario aseguró que la fecha de publicación del dato de inflación de marzo se mantiene para el sábado 4 de abril.

No obstante, el directivo admitió que muestras como la Gran Encuesta Integrada de Hogares, de donde resultan los datos laborales del país, se enfrentan a retos en su metodología.

Como ejemplo, en medio de la inactividad de miles de personas por la suspensión de actividades, será difícil catalogar a las personas como desempleadas, o si solo están en una pausa laboral o si se encuentran buscando empleo.

"Si esto continúa, la definición de inactividad tiene que matizarse, porque si se llama a una persona y se le pregunta qué hizo la semana pasada, va a haber una dificultad metodológica de saber si esa persona es inactiva o desempleada, definiciones que no son lo mismo", explicó Oviedo.

Para la próxima encuesta de desempleo, el DANE recortará a 39 las preguntas del cuestionario, desde las 200 tradicionales.

"Es un debate muy importante que va a entrar a la Organización Internacional de Trabajo, al Banco Mundial, a las oficinas estadísticas, seguramente si esto se extiende en el largo plazo vamos a tener que entrar a reflexionar sobre cómo definirlas en estos escenarios", concluyó.