El Producto Interior Bruto (PIB) de Brasil creció un 1,1% en 2019, dos décimas menos respecto a los dos años anteriores, cuando la economía brasileña creció a un ritmo del 1,3%, según informó el Instituto brasileño de Geografía y Estadística (Ibge).

Respecto al cuarto trimestre de 2019, el PIB avanzó un 0,5% respecto al mismo trimestre del año anterior, encadenando el noveno resultado positivo en esta comparación. En términos interanuales (comparando el dato con el último trimestre de 2018), la cifra avanzó un 1,7%.

La coordinadora de cuentas nacionales del Ibge, Rebeca Palis, ha destacado que el país lleva tres años de crecimiento consecutivo, frente a las caídas que registró en 2015 y 2016.

Palis también ha señalado que la mayor contribución a dicho crecimiento es el consumo de las familias, que creció un 1,8%. También ha resaltado el comportamiento del sector servicios, que representa dos tercios de la economía.

En la agricultura, que tiene un peso del 5% en el PIB, lo más destacado fueron algunos cultivos como el maíz, que registró un crecimiento del 23,6%. También crecieron el algodón (39,8%), la naranja (5,6%) y los frijoles (2,2%), En el lado opuesto, descendieron el café (-16,6%), el arroz (-12,6%), la soja (-3,7%) y la caña (-1%).

Sin embargo, el sector de las exportaciones contribuyó de manera negativa, puesto que mientras la demanda interna aportó un 1,7%, el sector externo disminuyó en un 0,5%.

Por sectores, el sector servicios creció un 1,3%, impulsado por las actividades de información y comunicaciones (4,1%), actividades inmobiliarias (2,3%), comercio (1,8%), otras actividades de servicios (1,3%), actividades financieras, de seguros y servicios relacionados (1%) y actividades de administración, defensa y educación pública (0,2%).

En cuanto a la industria, las actividades de electricidad, agua, alcantarillado y gestión de residuos crecieron un 1,9% respecto a 2018, en parte por el impulso de la subida en la construcción (1,6%). En contraposición, las industrias de extracción de minerales, gas y petróleo descendieron un 1,1% en el año, mientras que la industria manufacturera se mantuvo estable (0,1%).

En la agricultura, que tiene un peso del 5% en el PIB, lo más destacado fueron algunos cultivos como el maíz, que registró un crecimiento del 23,6%. También crecieron el algodón (39,8%), la naranja (5,6%) y los frijoles (2,2%), En el lado opuesto, descendieron el café (-16,6%), el arroz (-12,6%), la soja (-3,7%) y la caña (-1%).

Sube la inversión y cae el ahorro. La tasa de inversión en 2019 sobre el PIB fue del 15,4%, frente al 15,2% del año anterior. Sin embargo, la tasa de ahorro bajó al 12,2% desde el 12,4% de 2018.

Entre los componentes de la demanda interna, destaca el incremento en el consumo de los hogares (1,8%) y en la formación bruta de capital fijo (2,2%). El consumo de la Administración descendió un 0,4%.